El Ejército yemení y el movimiento popular Ansarolá han desarrollado ciertos aviones no tripulados (drones) con diversos roles: reconocimiento, ataque o suicidas.

A esta producción en serie han recurrido para enfrentar la agresión que desde marzo de 2015 Arabia Saudí y sus aliados dirigen contra Yemen, país más pobre del mundo árabe.

Las primeras versiones desarrolladas se encargaban solo de operaciones de reconocimiento y tenían un corto alcance, no obstante, en los últimos años, las fuerzas yemeníes se han equipado con nuevos drones de ataque de mayor alcance, los cuales aprovechan en sus incursiones de represalia para llegar hasta territorios saudíes y emiratíes.

Un ejemplo es el dron Samad-3, en servicio desde finales de 2018, que en la parte trasera tiene un motor muy potente y está equipado con un tanque de combustible que le da una resistencia de seis horas sin la necesidad de recargar.

Según un informe emitido en enero de 2019 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), el dron Samad-3 también tiene tanques de combustible externos adicionales, lo que aumentaría aún más su resistencia.

En un último ataque de represalia, los yemeníes destruyeron al menos 19 infraestructuras clave en dos instalaciones petroleras de la compañía saudí Aramco, usando unas diez aeronaves no tripuladas.

Conforme a un artículo publicado por el diario estadounidense The New York Times (NYT) y citando a WimZwijnenburg, investigador principal de drones en la oenegé holandesa PAX, los referidos drones podrían costar tan solo 15 000 dólares o menos.

A pesar de que Ansarolá carece de recursos financieros significativos, sus drones han puesto en jaque a Arabia Saudí, un país que ocupó en 2018 el tercer lugar en gastos en equipamientos militares, con una inversión de 67,6 mil millones de dólares, agregó Zwijnenburg.

NYTimes: Los yemeníes han optimizado el uso de los drones. Arabia no puede resistir el desafío 

“La capacidad de los drones yemeníes ha desorientado a Riad”, escribió el New York Times el domingo (15 de septiembre) sobre la reciente respuesta de Ansarulá y los ataques del Ejército yemení contra Arabia Saudí.

“Estos ataques no solo han expuesto la vulnerabilidad de Arabia Saudí en la guerra contra los huzíes (Ansarulá) sino que han demostrado que tales ataques podrían tener lugar a bajo costo”, agregó el New York Times, refiriéndose a los ataques contra drones del sábado 14 de septiembre contra las instalaciones petroleras saudíes en los dos distritos de Abqaiq y Jurais.

La fabricación de los drones que se han utilizado en estas operaciones cuesta solo 15.000 dólares, dijo M. Zeidenberg, investigador principal del Instituto Holandés de la Paz en Pax Christi.

“Si bien los huzíes carecen de recursos financieros significativos, sus drones han asestado fuertes golpes a Arabia Saudí, el tercer país más grande del mundo en términos de gasto militar, con 67.600 millones de dólares”, dijo el periódico.

“Este es un gran desafío para los saudíes que no pueden hacer frente a él a pesar de su capacidad financiera, militar o de inteligencia”, dijo Farea Al Muslimi, cofundadora del Centro de Estudios Estratégicos de Sanaa.

En 2015, Riad esperaba derrotar a Ansarulá con la ayuda de EEUU, pero esta guerra se estancó. Además, el Ejército yemení y Ansarulá han optado por respuestas cada vez más sofisticadas utilizando drones. Los yemeníes usaron drones por primera vez el año pasado. Desde entonces, han aumentado su uso”, continuó The New York Times.

“Las instalaciones de procesamiento de petróleo saudí de Aramco refinan el petróleo en varios campos petrolíferos”, dijo HelimaKraft, analista del InvestmentBanking.

“Un ataque contra Abqaiq siempre ha estado en nuestro centro de preocupación”, dijo.

Amy Myers Jaffe, analista de energía de Oriente Medio para el Consejo de Relaciones Exteriores de EEUU, cree que los yemeníes son plenamente conscientes de la importancia de estas instalaciones. “Han apuntado a un objetivo que causa un daño significativo”, dijo.

El ataque con drones de Ansarulá, que redujo a la mitad la capacidad de producción de Arabia Saudí, tiene una importancia sin precedentes. Y por una buena razón: el sitio de Abqaiq, ubicado a 60 kilómetros al suroeste de Dahran, la sede principal del gigante petrolero, alberga la mayor planta de procesamiento de petróleo de Aramco.

Según Zeidenberg, el bajo costo de los drones, la dificultad de identificarlos e interceptarlos y su gran capacidad para infligir un daño considerable, contribuyeron a la supremacía yemení sobre los saudíes.

“Los yemeníes también podrían compartir más tarde sus experiencias de drones con otros grupos de la Resistencia en Iraq, Siria y Líbano”, dijo The New York Times.

Ataques a petrolera saudí mostraron ineficacia de Patriot de EEUU

Los sistemas antimisiles Patriot resultaron particularmente caros para Arabia Saudí, pero han sido ineficaces ante drones “de bajo costo” de Yemen, afirma Reuters.

Un informe de la agencia británica de noticias Reuters, publicado el martes, asegura que los miles de millones de dólares gastados por Riad en equipos militares occidentales de vanguardia no han podido neutralizar ataques con drones de bajo costo y misiles de crucero que han paralizado la gigantesca industria petrolera de Arabia Saudí.

Los ataques con 10 aeronaves no tripuladas (drones), perpetrados el pasado sábado, por el Ejército yemení, respaldado por el movimiento popular Ansarolá, contra dos instalaciones petroleras en Buqayq y Khurais, de la compañía Aramco, en el este de Arabia Saudí, que se realizó en represalia por las ofensivas de Riad y sus aliados contra Yemen, según el informe, puso de relieve “lo mal preparado” que está Riad para defenderse.

Como avanza Reuters, el principal sistema de defensa aérea del reino árabe, posicionado principalmente para defender las principales ciudades e instalaciones de Riad, ha sido durante mucho tiempo los sistemas antimisiles Patriot que Washington vendió a Arabia Saudí.

“¿Dónde están los sistemas de defensa aérea y el armamento de Estados Unidos por el cual gastamos miles de millones de dólares para proteger el reino y sus instalaciones petroleras?”, cuestiona un analista de seguridad saudí, en condición de anonimato, citado por el medio británico.

Añade que si las fuerzas yemeníes lanzaron con tanta precisión el ataque, lo que, a su juicio, supone un “cambio de juego”, “también pueden golpear las plantas de desalinización y más objetivos”, de Arabia Saudí.

La nota sostiene que los drones y misiles de crucero vuelan más lentamente y a altitudes más bajas, por lo que son difíciles de detectar para los Patriots norteamericanos en el tiempo adecuado para interceptarlos.

“Los drones son un gran desafío para Arabia Saudí porque a menudo vuelan por debajo de los radares y tienen largas fronteras con Yemen e Irak, el reino es muy vulnerable”, asevera, por su parte, un alto funcionario árabe, citado por Reuters.

El ataque yemení del sábado provocó grandes explosiones y una amplia destrucción en las instalaciones petroleras saudíes. El régimen de Riad reconoció que esta certera ofensiva redujo drásticamente su producción de crudo, precisando que la acometida interrumpió la producción petrolera de 5,7 millones de barriles diarios, una cifra que equivale a casi el 50 % de la producción total de Aramco.

Esto mientras que las violentas agresiones saudíes contra Yemen, en muchas ocasiones perpetradas con aeronaves y bombas fabricadas en Estados Unidos y otros países occidentales han dejado más de 140 000 yemeníes muertos y heridos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que, si la guerra no se detiene, la cifra de víctimas mortales llegará a 500 000 para finales del año 2020.

Pompeo reconoce el fracaso del Patriot en Arabia Saudí

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, comentó el hecho de que los sistemas de misiles antiaéreos Patriot estadounidenses no hayan logrado repeler un ataque contra instalaciones petroleras de Arabia Saudí.

Pompeo admitió que los sistemas de defensa aérea no siempre muestran el resultado deseado.

"Trabajaremos para asegurar que tales ataques no tengan éxito", dijo Pompeo. El secretario de Estado llegó a la ciudad saudí de Yeda para reunirse con el príncipe heredero, Mohammed binSalmán.

En la noche del 14 de septiembre, instalaciones de la compañía SaudiAramco fueron atacadas por vehículos aéreos no tripulados. Washington y Riad acusan a Irán de lo que sucedió. Sin embargo, Teherán niega categóricamente su participación en el incidente.

Al comentar la situación en Arabia Saudí, el presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que Rusia está dispuesta a prestarle ayuda a Riad: "Las autoridades saudíes solo necesitan tomar una sabia decisión, como lo hizo Irán al adquirir los S-300 y como lo hizo el presidente Erdogan al comprar los novedosos S-400 Triumf".

Según Putin, los sistemas de defensa antiaéreos rusos "protegerán de una manera fiable todas las instalaciones de la infraestructura saudí".

Arabia Saudí culpa a Irán para tapar el total fracaso de sus defensas militares frente a los yemeníes 

Una de las razones por las que Arabia Saudí ha estado lanzando acusaciones infundadas contra Irán en relación a los ataques contra dos instalaciones petrolíferas vitales es para tapar su total fracaso en Yemen a manos de un país y un pueblo mucho menos ricos y poderosos que el reino wahabí. En este sentido, y humillado por los yemeníes, Arabia prefiere culpar a un vecino más poderoso como Irán que aceptar que los yemeníes son capaces de infligirle tales daños.

En todo caso, los yemeníes han actuado como respuesta a los continuos bombardeos de sus localidades y ciudades, que han causado miles de víctimas civiles.

Según un informe publicado por Reuters, miles de millones de dólares gastados por Arabia Saudí en equipos militares occidentales avanzados, diseñados principalmente para neutralizar ataques a gran altitud, no han sido podido hacer frente a los ataques de drones de bajo costo como los utilizados en un ataque que paralizó su gigantesca industria petrolera.

El ataque del sábado contra las instalaciones petroleras saudíes, que redujo a la mitad la producción, ha puesto de manifiesto lo mal preparado que está el estado wahabí para defenderse a pesar de los repetidos ataques contra sus instalaciones vitales durante su agresión, que dura ya cuatro años y medio, contra Yemen, que cuenta con el apoyo de EEUU.

“Estamos al descubierto. Ninguna instalación real tiene una protección real ”, dijo una fuente de seguridad saudí.

Las autoridades saudíes hablaron de drones, pero tres funcionarios estadounidenses dijeron que el uso combinado de misiles de crucero y drones indicaba un mayor grado de complejidad y sofisticación de lo que inicialmente se pensaba de los yemeníes.

“¿Dónde están los sistemas de defensa aérea y el armamento de EEUU en los que gastamos miles de millones de dólares para proteger el reino y sus instalaciones petrolíferas? Si hicieron esto con tanta precisión, también pueden golpear las plantas de desalinización y otros objetivos”.

“Los drones son un gran desafío para Arabia Saudí porque a menudo vuelan por debajo del radar y el reino tiene una extensa frontera con Yemen. Así pues, es muy vulnerable”, dijo un alto funcionario del Golfo.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS

El Tiempo por Meteoblue