MOSCÚ (Sputnik) — El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que nadie necesita a la OTAN más que Francia. Durante un encuentro con el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, el mandatario estadounidense calificó de irrespetuosa y "muy, pero muy desagradable" el comentario de su homólogo francés, Emmanuel Macron, de que la OTAN "sufre muerte cerebral".

"Nadie necesita a la OTAN más que Francia. Francamente, quien menos se beneficia en realidad es EEUU. Somos los menos beneficiados, estamos ayudando a Europa... Cuando Francia hace una declaración como la que hizo sobre la OTAN, es una declaración muy peligrosa", señaló Trump.

Su comparecencia ante los periodistas, al lado de Stoltenberg, fue transmitida en directo por la oficina de prensa de la OTAN.

Trump y Macron coincidirán el 3 y el 4 de diciembre en Londres, que acoge una cumbre de la OTAN.

El evento, que coincide con el 70 aniversario del bloque, será inaugurado este 3 de diciembre.

Al día siguiente, los líderes de los 29 países miembros se reunirán en el hotel The Grove, que se extiende con su campo de golf por la campiña inglesa a unos 30 kilómetros al norte de Londres.

Acuerdo sobre el control de armamento con Rusia

Trump declaró también que Washington, al igual que Moscú, busca firmar un acuerdo sobre control de armamento.

"Rusia desea mucho firmar un acuerdo sobre el control de las armas, incluidas las nucleares. También lo queremos, creemos que sería bueno", dijo Trump.

El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III) suscrito en 2010, limita los arsenales de Rusia y EEUU a un máximo de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 vehículos correspondientes, desplegados y en reserva.

Funcionarios de Estados Unidos manifestaron interés en negociar un nuevo tratado con Rusia que pudiera incluir más tarde a China, algo que el país asiático ya ha rechazado.

Washington hasta el momento no ha anunciado su intención de prorrogar el START III, que vence el 5 de febrero de 2021 y es el único acuerdo que vincula a las dos grandes potencias después de que la Casa Blanca rompiera definitivamente el pasado 2 de agosto el Tratado INF de misiles de medio y corto alcance, suscrito con la URSS en 1987.

Acuerdo comercial con China

Además, Trump afirmó que Estados Unidos no tiene la fecha límite para firmar el acuerdo comercial con China.

"No tengo fecha límite", dijo Trump, al contestar a la pregunta correspondiente en una rueda de prensa celebrada en el marco de la cumbre de la OTAN.

El presidente señaló que los agricultores estadounidenses recibieron 28.000 millones de dólares gracias a los aranceles a las importaciones de China.

Washington y Pekín libran una guerra comercial desde junio de 2018, cuando Trump anunció la aplicación de tarifas a 50.000 millones de dólares en productos del gigante asiático, con el objetivo de equilibrar una balanza comercial negativa para su país.

Desde entonces, ambas naciones intercambiaron varias subidas de aranceles, al tiempo que negocian un acuerdo que ponga fin a su guerra comercial.

Putin: la expansión de la OTAN supone una amenaza para Rusia

SOCHI, RUSIA (Sputnik) — La expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas supone una amenaza para el país, declaró el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Hoy debemos partir de que la expansión de la OTAN, el desarrollo de su infraestructura militar cerca de las fronteras de Rusia, es una de las amenazas potenciales a la seguridad de nuestro país", dijo el líder ruso.

El presidente recordó que la alianza fue creada para contrarrestar a la URSS.

"Ahora, como sabemos, ya no hay Unión Soviética, ni Pacto de Varsovia, es decir, un pacto militar, que fue creado en respuesta a la creación de la OTAN, pero la OTAN no sólo existe, sino que también se está desarrollando: en el momento de su creación, la alianza incluía 12 países, ahora tiene 29, y el gasto militar total de los países de la alianza es de más del 70% del gasto militar mundial", expresó el mandatario ruso.

Putin señaló que los estereotipos de bloques de los años pasados no pueden ser una buena herramienta para tomar decisiones efectivas.

Este 3 de diciembre en Londres se inaugura la cumbre de la OTAN que coincide con el 70 aniversario del bloque.

Las armas avanzadas de Rusia

Además, Vladímir Putin aseguró que las armas avanzadas constituyen el 68% del arsenal de la Marina de Guerra de Rusia.

"La cuota del armamento moderno de la Armada asciende a 68%", dijo Putin en una reunión con los altos mandos de la institución.

El mandatario agregó que continuará el proceso de modernización para elevar la eficacia de la flota naval.

En ese sentido, indicó, la Armada recibirá este año más de 480 equipos militares, entre ellos dos submarinos, 23 buques de guerra, una embarcación auxiliar, tres aeronaves navales, cuatro baterías de misiles y más de 400 misiles y torpedos.

Putin señaló que las fuerzas nucleares se están equipando con los submarinos clase Borei dotados de los misiles balísticos intercontinentales Bulava, con un alcance de hasta 8.000 kilómetros.

"El submarino Kniaz Vladimir se encuentra en la etapa final de las pruebas", enfatizó el presidente, subrayando que se están construyendo otros cuatro sumergibles.

En cuanto a las fuerzas convencionales, el mandatario destacó el misil de crucero Kalibr con un alcance de hasta 1.500 kilómetros y los buques dotados con estos proyectiles de alta precisión.

Misión imposible: EEUU exige que la OTAN derroche más dinero pero España no lo alcanza

Denis Lukyanov

Los líderes de los países miembros de la OTAN se reúnen los días 3 y 4 de noviembre en Londres para participar en la cumbre de la OTAN. Este año se celebra el 70 aniversario de la creación del bloque y se espera que vuelva a plantearse un tema escabroso: aumentar hasta el 2% del PIB el gasto en Defensa. Y España está lejos de lograrlo.

Solo siete de los 29 países miembros de la Alianza destinan el 2% de su producto interior bruto a Defensa. La nación con el mayor gasto en Defensa es Estados Unidos: Washington dedica el 3,42% de su PIB y desde hace años el presidente estadounidense, Donald Trump, exige a los demás que sigan su ejemplo.

Los miembros de la Alianza se comprometieron a invertir más en Defensa durante la cumbre de 2014 en Newport (Reino Unido). El objetivo es alcanzar ese 2% anual para 2024. Muchos ya han aumentado su contribución, pero cada uno lo hace a su ritmo.

En la lista destacan Letonia y Lituania, países bálticos constantemente perseguidos por el fantasma de la amenaza rusa. Ambas naciones han acabado casi duplicando el porcentaje del PIB que dedican a los gastos militares. Letonia ya ha superado el 2%, mientras que Lituania está a punto de alcanzar la cifra mágica.

¿Habrá que gastar más?

Sin embargo, para España el juego del 2% no funciona porque no existen amenazas directas por parte de los países vecinos que pongan en jaque la seguridad de su territorio.

De hecho, el país europeo es uno de los miembros del bloque que gasta menos en Defensa. Hasta el punto de ocupar el segundo puesto empezando por el final: supera solo a Luxemburgo.

Según las estimaciones publicadas por la OTAN en junio de 2019, el Gobierno español en 2019 dedica 11.505 millones de euros a sufragar sus gastos en Defensa. La cifra equivale al 0,92% del PIB. Dicho porcentaje se redujo en 2014, pero al final ha acabado volviendo subir.

Para entender mejor las proporciones de los gastos en Defensa del país, habrá que analizar las cifras en detalle. Aunque el porcentaje del PIB que Madrid dedica a Defensa permaneció más o menos estable, la cifra en euros fue variando, pues en 2014 fue de 9.508 millones.

Los gastos en Defensa de los últimos años se pueden comparar con el actual producto interior bruto de las comunidades autónomas de La Rioja —8.391 millones de euros— o de Cantabria —13.838 millones de euros—.

De acuerdo con las estimaciones de la OTAN, España gasta aproximadamente la misma cantidad de dinero en Defensa que Turquía —13.156 millones de dólares y 13.919 millones de dólares, respectivamente—, si bien ambos están por detrás de otros países grandes como Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.

Al evaluar los gastos militares, la OTAN sobre todo se fija en el dinero que los ministerios de Defensa destinan a sus Fuerzas Armadas. Pero esos también pueden incluir inversiones igualmente importantes. Es el caso de la financiación de los servicios médicos, de la Policía Nacional o de las fuerzas que están subordinadas al Ministerio del Interior, entre otros. En otras palabras, la financiación de las Fuerzas Armadas es el principal y el mayor componente del gasto en Defensa, pero no el último.

Aunque lo invertido en Defensa paulatinamente va en aumento, el Gobierno de España ya ha manifestado que no es posible llegar al objetivo del 2%. De hecho, la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, admitió en junio que el país "no va a llegar nunca" a ese porcentaje.

Para conseguirlo necesitarían redistribuir la financiación con la que cuentan ahora otros sectores, como la sanidad, la educación o incluso las pensiones.

Además, duplicar lo que ahora se gasta en Defensa requeriría aprobar la partida presupuestaria por mayoría parlamentaria, algo que resulta poco probable teniendo en cuenta que los partidos no se van a atrever a presentar una propuesta impopular y alejada de las prioridades del país.

Foreign Policy: La era de la “Paz Americana” en el mundo ha finalizado

Una prestigiosa revista estadounidense criticó la política de Donald Trump en Oriente Medio afirmando que el reconocimiento de Trump de los ilegales asentamientos israelíes en los territorios palestinos marcó el final de una era conocida como “Pax Americana” o “Era de la Paz Americana”.

La administración Trump, al declarar que ya no considera ilegal la colonización israelí en los territorios ocupados, no solo ha debilitado la política exterior estadounidense en los últimos 50 años conocida como la “Paz Americana” sino que no dejó espacio para la protesta de Washington en cuestiones internacionales como lo que se llama “intervención rusa en Ucrania”, escribió Foreign Policy.

Este informe, titulado “El reconocimiento de la colonización israelí es la muerte de Pax Americana”, subraya que la administración estadounidense ya no tendrá derecho a protestar contra las acciones de las naciones del mundo.

Según este informe, la secuencia final de las relaciones entre EEUU e Israel está marcada por una violación completa de la Carta de las Naciones Unidas, pero esto no es sorprendente en la actual etapa de la historia de EEUU. El presidente de EEUU considera las Naciones Unidas solo como otro rascacielos en Manhattan, Nueva York.

Al mismo tiempo, Foreign Policy señala que otros países del mundo ven esta acción como un golpe mortal para la era de Paz Americana. En el siglo XXI, EEUU prácticamente no ha tomado ninguna medida significativa para demostrar su pretensión de ser una fuerza estabilizadora.

Foreign Policy considera la invasión de Iraq en 2003 o la incapacidad de la economía estadounidense para controlar la crisis económica de 2009 como evidencias de la destrucción completa de la Pax Americana, y subraya que la reciente decisión de la administración estadounidense sobre los asentamientos se une a su cuestionamiento de los otros compromisos posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

“A su llegada a la Casa Blanca, Trump llamó, como otros presidentes estadounidenses desde la década de 1940, a países miembros de la OTAN y aliados como Corea del Sur y Japón a pagar el costo principal de su defensa, pero fue más allá”, agregó este informe.

Foreign Policy concluye que al reconocer los asentamientos ilegales de Israel en Cisjordania, EEUU ha socavado años de negociaciones detrás del telón y ha destruido definitivamente las perspectivas de un acuerdo de paz en Oriente Medio.

Análisis: La retórica recalentada de la guerra fría no puede salvar a una OTAN fracturada que carece de sentido y visión para el futuro

Nebojsa Malic

Una guerra dialéctica entre miembros prominentes de la OTAN sobre su existencia ha revelado grietas en la alianza después de 70 años, que parece estar volviendo a sus raíces en la Guerra Fría en la búsqueda desesperada de un nuevo sentido de su existencia.

«La relación transatlántica se encuentra en un lugar muy, muy saludable», insistieron funcionarios estadounidenses que informaron a los periodistas en la víspera de la cumbre de la OTAN en Londres. Mientras tanto, el Secretario General Jens Stoltenberg ha estado repitiendo que la OTAN es la «alianza más exitosa de la historia».

Detrás de esta fachada, sin embargo, la alianza septuagenaria se está desgarrando. La insistencia del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en que todos dediquen el dos por ciento de su PIB al gasto militar es un objetivo que solo siete miembros han alcanzado hasta ahora. La mayoría de los países de la OTAN no son más que adictos al ejército estadounidense y no pueden realizar operaciones independientes. Solo unos pocos, como Turquía, pueden hacerlo, y el hecho de que Ankara lo haya hecho, sin molestarse en consultar al resto de la alianza, es la causa de la última manifestación de discordia.

El presidente francés, Emmanuel Macron, inició las cosas al quejarse de la operación de Ankara en Siria el mes pasado, señalando que «no existe coordinación alguna» entre EE. UU. o Turquía con el resto de la OTAN y calificando el estado de la alianza como de «muerte cerebral».

Eso, irónicamente, unió a los miembros de la OTAN que se oponían, en condena del líder francés. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se enfrentó a Macron el viernes, sugiriendo que debería temer «su propia muerte cerebral controlada».

También acusó a Macron de ser ignorante sobre la lucha contra el terrorismo y ansioso por «presumir» pero no por «pagar adecuadamente por la OTAN». Ni Turquía ni Francia están cumpliendo actualmente la cuota del dos por ciento. París respondió convocando al embajador turco para protestar por los «insultos».

La volea verbal de Erdogan se produce en medio de informes de que Turquía ha estado secuestrando los planes militares de la OTAN para Polonia y los estados bálticos, exigiendo apoyo para sus operaciones en Siria contra las milicias kurdas aliadas de Estados Unidos.

Además de ignorar a la OTAN, la «Operación Primavera de la Paz» de Ankara también se vio afectada por las preocupaciones de Washington. Erdogan ignoró por completo una carta redactada sin rodeos de Trump, y solo detuvo la invasión después de que las tropas rusas y sirias aseguraron la frontera una vez patrulladas por las fuerzas estadounidenses.

Los crecientes lazos militares y económicos de Turquía con Rusia, desde el gasoducto TurkStream hasta la compra de sistemas de defensa aérea S-400, también han puesto a Ankara en la lista negra de Washington, ya que las elites de EE. UU. y la OTAN han resucitado la Guerra Fría contra Moscú. A Erdogan no parece importarle, sabiendo que la OTAN no tiene un método para expulsar a los miembros y, aparentemente, contando con la importancia estratégica de Turquía que supera cualquier preocupación de Estados Unidos a largo plazo.

El diputado alemán Alexander Neu no está tan seguro de que este sea el caso para siempre. Él le dijo a RT que Turquía está aplicando políticas que «Washington llevará a su fin tarde o temprano». Erdogan parece estar construyendo un nuevo Imperio Otomano, pero carece de los recursos económicos necesarios para tales ambiciones imperiales, y algunas de sus políticas son «al menos poco claras, muy a menudo incluso extremadamente destructivas «, dijo Neu, quien representa al izquierdista Die Linke en el Bundestag.

Mientras tanto, Berlín se ha convertido en el inesperado aliado de Ankara en la disputa con París. La reacción de la canciller Angela Merkel ante los comentarios del presidente francés fue regañarlo como un escolar errante.

«Una y otra vez, tengo que pegar las tazas que has roto para que podamos sentarnos y tomar una taza de té juntos», dijo Merkel a Macron, diciendo que estaba «cansada de recoger las piezas rotas».

Con Merkel deseando retirarse en 2021, su coalición gobernante no parece en absoluto interesada en sacudir el barco de la OTAN. Alemania prefiere confiar en Estados Unidos y la OTAN para su seguridad, según Gerhard Mangott, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Innsbruck en Austria.

«La posición francesa, de que la autonomía estratégica de Europa necesita ser fortalecida, no tiene mucho respaldo entre los aliados de la OTAN», dijo Mangott, y agregó que la mayoría de ellos todavía consideran que Estados Unidos es «indispensable».

Esto parece coincidir con el establishment de Washington, que considera la relación con sus vasallos europeos como algo que no está en discusión. Trump se atrevió a cuestionar la alianza en la campaña electoral, pero desde entonces ha sido persuadido para conformarse con una mayor distribución de la carga financiera por parte de los europeos. Sin embargo, su principal diplomático parece tener una visión mucho más ambiciosa.

En la reciente reunión ministerial en Bruselas, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo expresamente que la OTAN debería «abordar la amenaza actual y potencial a largo plazo que representa el Partido Comunista Chino». Si bien eso puede ser un retorno a las raíces de la Guerra Fría, también fija su mirada en el lado opuesto del planeta, en ninguna parte cerca del Atlántico Norte. Por otra parte, tampoco lo es Afganistán, donde la OTAN ha estado «ayudando» a Estados Unidos desde 2001.

Tanto la crítica de Macron a las capacidades continentales como las objeciones de compartir la carga de Trump son intentos de tratar los síntomas en lugar del problema subyacente, argumenta Jan Oberg, director de la Fundación Transnacional para la Paz y la Investigación Futura con sede en Suecia.

«No hay nadie que tenga una visión sobre cómo Europa o el mundo occidental deben defenderse de los desafíos a los que nos dirigimos», dijo Oberg a RT. La mayoría de estos desafíos no son de naturaleza militar, agregó, pero la OTAN insiste en soluciones militares porque ese es el único enfoque que ha conocido.

Las historias de la Guerra Fría escritas por los vencedores representan a la OTAN como una alianza puramente defensiva creada en respuesta a una Unión Soviética «agresiva». En general, pasan por alto el hecho de que el Pacto de Varsovia se fundó seis años después de la OTAN, y tanto él como la Unión Soviética se disolvieron al final del conflicto, mientras que las tropas estadounidenses se quedaron en Europa e impulsaron la expansión de la OTAN hacia el este.

Lord Hastings Ismay, primer secretario general de la OTAN, describió el propósito de la alianza como «mantener alejados a los rusos, los estadounidenses y los alemanes». Al menos a ese respecto, la OTAN ha sido un éxito, sea lo que sea que haya hecho. en los últimos setenta años.

Hoy, sin embargo, Oberg cree que la OTAN es «un dinosaurio que ha sobrevivido a su propósito». Neu, el diputado alemán, cree que «solo un nuevo sistema de seguridad colectiva, incluida Rusia, puede liberarnos de esta situación desoladora y peligrosa en Europa».

El alarmismo sobre Rusia, China, el terrorismo u otra cosa equivale a excusas, no a razones, para la existencia continua de la OTAN. Los defensores de la alianza no pueden decir exactamente en voz alta que todo se reduce a décadas de inercia burocrática y un mercado cautivo para el complejo militar-industrial. Quizás es por eso que atacan a cualquiera que se atreva a hacer las preguntas inconvenientes.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS

El Tiempo por Meteoblue