Denis Lukyanov

La abrumadora victoria de Azerbaiyán en la guerra con Armenia por el control de Nagorno Karabaj no hubiera sido posible sin la ayuda directa de varios países, declaró a Sputnik el periodista argentino Leo Moumdjian. El reportero, que cubrió el conflicto justo en el centro de la acción, explica qué países jugaron papeles clave en él.

Los eventos trágicos en Nagorno Karabaj conmocionaron a muchos en todo el planeta. De hecho, la guerra en esta minúscula región —reclamada por armenios y azerbaiyanos— fue el mayor tema de interés para diferentes medios de comunicación internacionales durante dos meses de 2020. Leo Moumdjian viajó de Argentina a Karabaj para ser testigo de la lucha entre Ereván y Bakú.

El periodista, que presenció la tragedia con sus propios ojos, extrae sus propias conclusiones sobre las causas y las consecuencias de la guerra. A Sputnik expone su punto de vista sobre quién tomó parte en el conflicto y su análisis sobre el papel de dichos países en el desenlace.

Sputnik ya publicó la primera parte de la entrevista con Leo Moumjian el 16 de febrero. Ahora compartimos la segunda parte de la conversación.

Apoyo directo de Turquía

Según Moumdjian, en el inicio de la guerra en septiembre de 2020 estuvo implicada Turquía. El apoyo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a Azerbaiyán fue esencial. En julio de 2020 el mandatario turco subrayó durante su discurso que Turquía estaba llamada a terminar con el trabajo que iniciaron sus ancestros.

El periodista cree que de esta manera Erdogan hizo alusión al genocidio armenio. También el líder turco señaló que Artsaj —o Nagorno Karabaj— es un territorio que debe pertenecer no a Armenia, sino a Azerbaiyán.

Moumdjian habla con varios soldados, quienes le contaron que muchos militares armenios murieron sin llegar a las trincheras porque sucumbieron al ataque de drones silenciosos. Según relata el argentino, para los soldados en las trincheras no había enemigos: solo ataques con drones.

"Turquía de alguna forma fue el artífice de esta guerra porque fue un avance estratégico en la región", pone de relieve, y añade que Turquía está tratando de tener más zonas de influencia en el patio trasero de Rusia.

"Los armenios en aquella guerra han perdido territorios, pero los azerbaiyanos han perdido soberanía porque hemos visto cómo Erdogan se ha hecho de la mano de obra de Azerbaiyán y de su soberanía para seguir extendiendo", proclamó.

Erdogan quiere "restablecer el Imperio otomano, esa imagen de fuerza", sostiene Moumdjian. La guerra terminó, dice, y "la gran ganadora es Rusia", ya que "estratégicamente se paró muy bien y resolvió el conflicto". El argentino recuerda que Moscú desplegó sus tropas de paz en una región que era conflictiva.

"También Rusia defiende su patio trasero con bases militares. Donde se presentó Rusia oficialmente vemos que cambió el destino de la región. Bajo la supervisión de Rusia se firmó el acuerdo que puso fin a las hostilidades".

Israel, rival de Turquía y socio de Azerbaiyán

El argentino opina que ni Ankara ni Tel Aviv tienen buenas relaciones, pero que regionalmente son aliados de Estados Unidos. "Israel vendía su armamento a Azerbaiyán ya en medio del reciente conflicto, lo que puede considerarse un delito". Defiende que, al enviar sus productos militares, Tel Aviv envió también soldados y gente de su inteligencia a Azerbaiyán.

"Entonces, ¿para qué servía eso? Azerbaiyán tiene límite con Irán e Irán es el gran enemigo de Israel. Y después de la guerra eliminaron a uno de los artífices del programa de la bomba nuclear en Irán. La inteligencia israelí en aquel momento estaba en Azerbaiyán. Estaba muy cerca y todos esos juegos se estaban dando en ese mismo momento", recuerda.

Más allá de ser no oficialmente el aliado, hay cuestiones en particular "que sí juntan en la pieza del ajedrez". En ese momento a los dos les convenía esa situación, declaró.

"Azerbaiyán con todos sus petrodólares podía abastecerse de armamento muy importante en tiempos de la guerra. Yo tengo que ser sincero: Rusia había vendido armamento a Azerbaiyán y Armenia en su momento y uno veía que ese armamento se lanzaba. Pero también hay registros de aviones que volaban de Turquía, Ucrania e Israel triangulando y sus vuelos terminaban en Bakú", revela el entrevistado.

Tiene mucho que ver el trasfondo económico, explica, y geopolítico. El sur del Cáucaso se está dividendo porque "ahí hay intereses económicos y esto se ve en el proyecto de una ruta azerbaiyana que pasaría por el sur de Armenia".

"Los armenios defendían no su estilo de vida, sino las tierras donde estaban viviendo". Tierras que "son históricamente armenias", sostiene el argentino de origen armenio. Y cuando tuvieron que entregarlas, no supieron a dónde ir.

Irán, entre dos fuegos

"El caso de Irán en el contexto de la guerra de Nagorno Karabaj hay que analizarlo fríamente. Si dicen que Irán fue un aliado histórico de Armenia, que lo es todavía porque esa relación no se quebró y que debería haber entrado en la guerra, es importante recordar al mismo tiempo que Irán tiene más de 20 millones de azeríes dentro de su país", destacó Moumdjian.

Reconoce que Irán sí envió armamento a Armenia, pero que la ayuda militar prestada fue insignificante en comparación con las armas de las que disponía Azerbaiyán.

"Es un juego de ajedrez y cada uno mostraba los dientes en algún momento. Si entras por Armenia, después tienes un conflicto con 20 millones de personas. Te vas a comprar un lío interno por apoyar a una república secesionista [en referencia a la república de Artsaj]", dice Moumdjian al explicar por qué Irán no se puso del lado de Armenia en el reciente conflicto.

Sostiene que en Nagorno Karabaj hubo "mucha asesoría militar". Los armenios pudieron mantener sus posiciones a pesar de su inferioridad en términos de armamento a la hora de enfrentarse a Bakú. "El apoyo de Turquía fue esencial para esta guerra. Sin Turquía esto no hubiera pasado", zanja el argentino.

Análisis: La paz que firmaron Azerbaiyán, Turquía y Rusia es una gran oportunidad para poder resolver los problemas de la guerra contra Armenia

Alexander Dugin 

El filósofo, politólogo y líder del Movimiento Euroasiático Internacional Alexander Dugin dijo en una entrevista hecha por el portal Moscú-Bakú que la oposición armenia, hoy compuesta en su mayoría por nacionalistas, son principalmente representantes del “clan de Karabaj”, el cual clama venganza debido a lo sucedido en la guerra (pero que aun así no reciben un fuerte apoyo de la población). Además, Alexander Dugin nos habló sobre los desafíos que enfrenta el eje Moscú-Bakú-Ankara, así como sobre por qué Pashinian perdió la guerra de Karabaj y esta derrota abrió toda una serie de oportunidades para Armenia.

Cuando a Alexander Dugin se le hizo la pregunta de “¿cuál es la razón por la que la oposición no logró derrocar a Pashinian?”, este respondió lo siguiente:

“… Después de la derrota del Primer Ministro de Armenia… Pashinian comenzó a comportarse como un político razonable. Con respecto a Moscú…  intenta hacer todo lo posible para mitigar la situación que existía antes de la guerra y mejorar las relaciones entre los dos países. A veces utiliza una retórica muy dura contra los azeríes, pero la usa cada vez menos y está dirigida principalmente al público nacional, mientras que gradualmente elimina cualquier retórica anti-azerí de la agenda internacional. Al día de hoy, Pashinian se ha convertido en un buen elemento para todos los demás, excepto quizás para los nacionalistas armenios y los globalistas… Me parece que el pueblo armenio entendió que Pashinian es lo que necesitan ahora y las decisiones que esta tomando son la mejor manera resolver los problemas que tienen: Pashinian firmó los acuerdos de paz, reconociendo finalmente que Armenia renuncia a cualquier reclamo que pueda tener por Karabaj y acepta los resultados de la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia. Además, esta empeñado en crear nuevas relaciones entre Armenia y Moscú. Moscú se encontraría en una situación muy difícil en caso de que los nacionalistas lleguen al poder derrocando a Pashinian. Los nacionalistas dirán simplemente que llegaron al poder en Armenia para restablecer los lazos con Moscú y que por fin habrían eliminado al agente de Soros, por lo que sería necesario restablecer las posiciones perdidas. Esto causaría que Moscú no pudiera mantener una posición política neutral con respecto a Karabaj. Por supuesto, los armenios intentaran manipular Moscú. No se pueden descartar provocaciones que sucedan en Karabaj con el fin de arrastrar a Rusia a un nuevo conflicto. Mientras Pashinian este en el poder, esto no sucederán. Ya nadie quiere ir a la guerra… Ahora bien, es curioso que esta paz sea beneficiosa para Armenia. La paz que firmaron con Azerbaiyán, Turquía y Rusia trae varios beneficios. Es una gran oportunidad que permitirá el despegue económico del país y que en parte soluciona los problemas que tienen. Pashinian actúa en estos momentos como un político flexible que se guía principalmente por los intereses de Armenia. Intentando arreglar las cosas que han sucedido”.

Cuando se le preguntó a Dugin por qué razón las organizaciones de Soros en Armenia están en estos momentos enfrentadas a la política exterior de Pashinian, respondió que algo salió mal y Pashinian ahora es para Soros “basura que debe ser eliminada”. El politólogo ruso confirma esto diciendo:

“Sí. Las estructuras de Soros que antes habían apoyado a Pashinian ahora lo están atacando. Es un hecho que el actual primer ministro tiene todas las razones habidas y por haber para destruir las agencias de influencia estadounidense que trabajan para el tándem Biden-Soros en su país y que acaban de asestarle un duro golpe a Armenia. Es preciso expulsar a Soros de Armenia. Pashinian, como todos, sabe cuál es el precio que debe pagar por el apoyo que le puede brindar Occidente: el sabe qué tipo de apoyo le ofrecen y sabe también que es el más terrible de todas las ayudas que le pueden prestar. Conocemos muy bien ese esquema: Occidente primero usa a estos políticos y luego los tira a la basura…

“Creo que de ahora en adelante Soros comenzará a apoyar a los oponentes de Pashinian: a los nacionalistas radicales y al “clan de Karabaj”, que antes eran sus enemigos. La situación política de Armenia ha dado un giro de 180 grados. Anteriormente, las fuerzas radicales del nacionalismo armenio eran amistosas con Rusia – el “clan de Karabaj”, anteriormente Serzh Sargsian o Robert Kocharian. Intentaron ganarse la simpatía de Moscú hasta cierto punto… Pero entro en el escenario Pashinian, quien fue financiado por Soros, se hizo con el poder y destruyó este modelo, perdiendo por completo Karabaj.

“De hecho, el plan de Soros era antes que nada hacer que Pashinian llegara al poder para que este último hiciera que Armenia se enfrentará tanto contra Rusia como contra la OTSC. Además, después de la derrota acontecida en Karabaj, se suponía que Armenia debía empezar a provocar a Azerbaiyán, condenar el papel que jugó Turquía en la guerra y, en general, seguir las estrategias de Soros. Sin embargo, Pashinian rápidamente tomó un camino distinto: firmó un tratado de paz con Azerbaiyán y Rusia, además de llegar a un acuerdo con Putin. Ahora mismo, Soros, quien es un vampiro, se está arrancando los últimos cabellos que le quedan. Yo pienso que en estos momentos Pashinian es el peor enemigo de Soros y de la embajada estadounidense en Armenia, lugar desde donde se idean toda clase de actividades estratégicas para subvertir el orden de la zona del Transcáucaso… Y ahora que Soros y Pashinian están abiertamente enfrentados, creo que deberíamos apoyar al primer ministro de los armenios. Cualquier alianza puede ser positiva, constructiva, propositiva y eficaz en la medida en que de una u otra forma se oponga a las redes globalistas. Este es el camino que debemos seguir para obtener nuestra victoria en cualquier situación geopolítica.

“Ilham Aliyev ha entendido a la perfección esto y Erdogan también. Irán se ha sumado a esta iniciativa. Si los armenios llegan a entender esta realidad, entonces todos llegarían a un acuerdo… Creo que todos los que viven en los países euroasiáticos deberíamos actuar de ahora en adelante juntos, buscar nuestro lugar en un mundo multipolar que sea completamente nuevo, un mundo que Ilham Aliyev está haciendo todo lo que esta en su poder para crearlo y que Rusia también está intentando crear, aunque cometiendo errores muy costosos: esos daños y errores han afectado también a Armenia”.

“Hasta ayer, los políticos que pertenecían al clan de Karabaj fueron nuestros aliados”, dice Dugin. “Y hoy se convierten en nuestros oponentes: así es la política. No se trata de algo personal. Ahora que las estructuras globalistas de Soros, que apoyaban a Pashinian, han fracasado los globalistas intentarán controlar Armenia por medio del “clan de Karabaj”. No a través de Pashinian, sino precisamente usando al “clan de Karabaj” … Si el Primer Ministro de Armenia llega a cambiar abruptamente sus orientaciones políticas, creo que sus más fervientes oponentes serán los nacionalistas del “clan de Karabaj”, quienes buscarán el apoyo de los estadounidenses, de Soro y, por lo tanto, una vez más intentarán causar que Armenia vuelva a travesar por el mismo círculo vicioso.

“En todos los países del espacio postsoviético los nacionalistas hacen alianzas con el liberalismo y se orientan hacia los Estados Unidos, esto provoca una serie de perdidas territoriales (lo cual es la consecuencia natural de sus cursos de acción). Este problema se puede aplicar a todos los países. También sucedió esto anteriormente en Azerbaiyán: cuando el Frente Popular liberal-nacionalista llegó al poder a principios de la década de 1990, Azerbaiyán terminó por perder Karabaj. Cuando los nacionalistas ucranianos, que dependían de Occidente, llegaron al poder en Kiev, Ucrania perdió tanto Crimea como el Donbass. Es una especie de ley geopolítica. Y los representantes del “clan de Karabaj” también deben tomar en cuenta este problema. Solo podrán seguir siendo una fuerza política en Armenia en la medida en que se orienten hacia el eurasianismo y rechacen a Soros”.

Dugin comentó que para desbloquear los problemas económicos y de transporte los funcionarios armenios están trabajando con el presupuesto de que el acuerdo al que se llegó en Karabaj permite tomar en cuenta los intereses de Azerbaiyán y Turquía exclusivamente: “Bueno, ¿qué más puede hacer el bando derrotado?… El verdadero ganador es aquel que comienza a tratar al perdedor como un aliado. Necesitamos ignorar las declaraciones de guerra que hacen tanto los unos como los otro, aunque entiendo que origina esas declaraciones. Es una reacción producida por el dolor, por lo que es mejor dejarlos desahogarse. La sabiduría de todo verdadero político, y Aliyev es un verdadero político, es no prestar atención a las nimiedades y hacer las cosas bien, mostrando tus intenciones no con las palabras sino con los hechos. Azerbaiyán recuperó el control de sus territorios y de gran parte de Karabaj. Ahora las tropas rusas han impuesto el orden y todos reconocen a Karabaj como parte de Azerbaiyán, incluida Rusia. De eso no hay duda. Por lo tanto, Azerbaiyán ahora necesita aproximarse a este proceso de paz de forma calmada, con confianza, sin darle ninguna importancia a algunas declaraciones que hacen los actores. Ha llegado el momento de las negociaciones y eso queda demostrado por cómo se ha restaurado la integridad territorial de Azerbaiyán. Aliev fue precavido y tomo con calma la situación. Los hechos importan mucho más que las palabras. Ahora mismo Azerbaiyán debe desbloquear todas las vías de transporte y restablecer los lazos económicos entre los países enfrentados con tal de garantizar los derechos de la población armenia de Karabaj y para demostrar que los azeríes no están practicando un nacionalismo turco que es parecido al nacionalismo armenio. Se trata antes que nada de ser responsables y de tener un sistema político verdadero, fuerte, abierto, inclusivo, que realmente respeta los derechos de los pueblos y que deja de lado ese modelo nacionalista radical que antes dominaba Karabaj. Necesitamos crear otra cosa. Es realmente necesario conectar a Rusia directamente con Armenia a través de varias vías de comunicación nuevas que unirán a Turquía con Azerbaiyán, a Armenia con Azerbaiyán y también con Irán. Hay que desarrollar un bloque entre estos países que permita establecer relaciones amistosas entre todos esos Estados, mientras se toman en cuenta los intereses de todos los países del Transcáucaso. Esa será una verdadera estrategia de ganar-ganar.

“Desbloquear las vías de transporte y mejorar los lazos económicos traerá beneficios a todos los países de la región y les dará muchas nuevas oportunidades. Pero esto es especialmente importante para Armenia, porque a diferencia de todos los demás países de la región, Armenia no cuenta con vías marítimas o terrestres que la conecten con otros países. Armenia es el único país que vive completamente desconectado de los demás. Esa es la tragedia que sufre ese país. Pero al desbloquear las vías de transporte y al restablecer las relaciones económicas con Azerbaiyán y Turquía, Armenia se integraría directamente en todas las direcciones posibles: es una oportunidad para que la economía armenia consiga superar su crisis y con ello alcanzar una prosperidad económica, social, política, diplomática y cultural. La verdadera oportunidad que nace una vez que se derrota a un antiguo enemigo es que puedes convertirlo en un amigo y no vanagloriarte de la victoria que has obtenido. Es una estrategia sutil. Los turcos nunca habrían creado sus grandes Imperios si no conocieran esta realidad política. Nunca se crea un gran Estado sin que un gobierno alcance a comprender esta estrategia y Turquía creó el Imperio Otomano. Cualquier gran poder es consciente de lo importante que es tener amigos. Y el precio que hay que pagar para construir una verdadera amistad euroasiática que integre a todos los países es conseguir que Armenia participe de esta prosperidad, ya que este país deberá obtener un máximo beneficios una vez que se consiga desbloquear todas las barreras económicas y comerciales que se han interpuesto en el camino del restablecimiento económico de la sociedad armenia”.

Cuando se le preguntó a Dugin sobre el nacimiento del eje Moscú-Bakú-Ankara y en qué medida este eje se ha manifestado en la guerra de Karabaj, respondió con entusiasmo: “Este eje se ha manifestado con fuerza. La situación en Karabaj ha demostrado perfectamente que este eje no es solo una suposición teórica, sino que realmente existe. Y no importó cuantas veces los enemigos de nuestro país empujaron a los rusos a entrar en un conflicto abierto en contra de Azerbaiyán durante la guerra de Karabaj, ni tampoco el hecho de que las estructuras atlantistas en Rusia gritaron que venían los turcos, o que se señalara en los desfiles militares de Bakú la participación de Turquía, o que gritaran que esta guerra fue una victoria de los turcos contra los cristianos, mientas se promocionaban videos editados cuyos códigos cromáticos provienen de los Estados Unidos. No importaron todas las provocaciones que ellos hicieron, al final Rusia privilegio el eje Moscú-Bakú-Ankara en contra de todos los demás intereses: ni siquiera el derribo accidental de un avión por parte de Azerbaiyán al final de la guerra hizo que esa situación cambiara en lo más mínimo. Recordemos que el incidente involucró a un avión de combate ruso. El hecho de que estos Estados hayan solucionado esta situación demuestra que Moscú y Putin se toman muy en serio y de forma personal este eje estratégico entre Moscú-Bakú-Ankara y seguirán profundizando sus relaciones diplomáticas. Ya hemos visto estas relaciones diplomáticas en acción cuando esperábamos que estallara una guerra contra Turquía después de que este país derribo un avión nuestro y se asesinara al embajador ruso, incluso a pesar de los serios desacuerdos que se han producido acerca de Idlib o Libia, todos estos incidentes no nos llevaron a un enfrentamiento directo con los turcos. Se trata de una relación muy fuerte. Y el acercamiento entre Aliyev y Putin es en general parte de una gran epopeya. Son dos líderes fuertes y que tienen una visión futura para sus propios países y pueblos muy ofensiva. Ambos han realizado muchas grandes hazañas que los han acercado bastante entre sí…

“Por supuesto, el eje Moscú-Bakú-Ankara deberá atravesar por muchos futuros desafíos: cuanto más se acerquen entre sí estos Estados, más desafíos tendrán que enfrentar y estos desafíos sin duda encontraran su lugar en Karabaj. Es necesario mostrar que este eje es verdaderamente viable. Este eje es en muchos sentidos una forma de oposición al atlantismo, al globalismo; es un eje que reúne a varios Estados fuertes e independientes que se oponen a la presión que lanza sobre ellos Occidente. Y solo el fortaleciendo de las relaciones entre los países de la región hará posible hacer frente a los desafíos emergentes… Quienes intentarán destruir este eje Moscú-Bakú-Ankara calumnian siempre a nuestros vecinos, son agentes de influencia externos y representantes a las ONGs de Soros. Incapaces de hacer que Armenia les obedezca, ahora intentaran influenciar a Azerbaiyán. Es muy importante que los patriotas azeríes, que son los verdaderos portadores de la identidad de su pueblo, comprendan la situación a la que nos enfrentamos y se opongan a las influencias externar. Existen intelectuales y medios analíticos muy importantes e influyentes en Azerbaiyán, pero también existe toda una estrategia de “demolición” para eliminar esa nación. Por lo tanto, ahora es más importante que nunca que el presidente confíe en los verdaderos patriotas, en esas personas que no están sometidas a las estructuras globalistas”.