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La Embajada de China en Londres expresó este jueves su rechazo a las recientes declaraciones del jefe del Servicio de Inteligencia Secreto de Reino Unido (MI6), Richard Moore, quien acusó a Pekín de tender trampas a los países pobres otorgándoles créditos y robándoles información estratégica.

La sede diplomática china negó estas afirmaciones, acusando a su vez al jefe de la agencia de espionaje británica de dedicarse a la "venta ambulante de noticias falsas e inteligencia falsa" en relación al gigante asiático.

"La verdad es que no existe ni un solo país que haya caído en la llamada 'trampa de la deuda' como resultado de tomar prestado a China", dijo un portavoz de la embajada.

Y añadió que Pekín no busca interferir en los asuntos internos de otros países "ni tampoco impone su propia voluntad sobre otros ni busca ningún beneficio político". "Esa es la principal diferencia entre China y algunos países desarrollados", aseveró. Por todo ello, la embajada instó a Londres a corregir su actitud y "cesar sus ataques infundados".

Dos días antes, Moore pronunció un discurso público durante el cual acusó a los servicios de inteligencia chinos de realizar "operaciones de espionaje de gran escala" contra el Reino Unido y urgió a otras naciones a estar atentos de la supuesta amenaza china.

Asimismo, afirmó que al aceptar soluciones tecnológicas chinas, los países podrían entregarle inadvertidamente al Gobierno chino una puerta trasera a través de la cual se pueden robar datos. Y sostuvo que Pekín "recolecta información en todo el mundo" y, con el tiempo, el acceso de China a esos datos erosionará las soberanías nacionales. Además, el jefe del MI6 aseguró que el país asiático aprovecha su política económica para aumentar su influencia.

"No puede haber una sola forma correcta": China publica su libro blanco de la democracia

La Oficina de Información del Consejo de Estado de China ha publicado un libro blanco titulado 'Democracia en China'.

Como precisa Xinhua, la democracia tratada en el documento es la democracia socialista.

Según el libro blanco, la democracia es un valor compartido por toda la humanidad y un concepto importante que el Partido Comunista Chino y el pueblo chino han defendido siempre. La posición del pueblo como dueño del país es la esencia de la democracia china.

"La democracia en los distintos países está arraigada en sus propias tradiciones históricas y culturales y surge de la investigación práctica y la sabiduría de su propio pueblo. Los caminos de la democracia son diferentes y las formas de democracia son diferentes", insisten en Pekín.

Subrayan que la democracia no es un ornamento decorativo; está diseñada para resolver los problemas que afectan al pueblo: "Es un derecho de los pueblos de todos los países, no una prerrogativa de unos pocos".

Si un país de la comunidad internacional es o no democrático debe ser juzgado por la comunidad internacional en su conjunto, no por un grupo de países que se creen infalibles, se subraya en el libro blanco.

"Hay muchas formas de aplicar la democracia y no puede haber una sola forma correcta para todos. Y es en sí mismo antidemocrático medir los diversos sistemas políticos de todo el mundo con una sola vara y ver la diversa civilización política de la humanidad desde una perspectiva uniforme", insisten en China.

Los politólogos vinculan el hecho de la publicación del libro blanco con la recién celebrada por EEUU Cumbre Virtual por la Democracia. Ni China, ni Rusia, ni Turquía fueron invitados a dicha Cumbre.

Entrevista: Pedro Baños: "China ha desarrollado un misil hipersónico que puede ser imparable"

Rubén Arranz

¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?”. La canción se compuso en la última parte de la Guerra Fría y podría reproducirse actualmente, cuando la pujanza tecnológica, económica y militar de China ha provocado que una nueva súper-potencia pueda plantar cara a Estados Unidos.

Pedro Baños atiende con su característica amabilidad a este medio de comunicación para hablar de las nuevas armas desarrolladas por el país asiático y para ofrecer una visión sobre la situación geopolítica en mitad de una pandemia mundial y en un momento en el que se han desarrollado nuevas y más sofisticadas formas de hacer la guerra.

Pregunta: Veamos, ¿vivimos un conflicto a gran escala? ¿Han comenzado ya las hostilidades?

Respuesta: Sin lugar a dudas. Lo que pasa es que hoy en día hay que tener en cuenta que la guerra se realiza con instrumentos muy distintos a lo que tenemos en mente. Nosotros pensamos todavía en la guerra del siglo XX, que se libraba con armas militares convencionales. Hoy en día eso ha cambiado y se utilizan instrumentos económicos –embargos o sanciones- y también se recurre al ciberespacio, donde se libra permanentemente una batalla a través de los intentos de imponer narrativas o de la manipulación mediática.

P: También hay evolución tecnológica y nuevas armas convencionales...

R: Se está utilizando un armamento muy novedoso, dentro del terreno de la guerra convencional. Pero la fórmula de invadir países ya no es quizás el objetivo. Ahora se utilizan otras formas de control. Y todavía hay mucha gente que es incapaz de comprender esta nueva realidad.

P: Parece que la destrucción mutua alejó la forma convencional de hacer la guerra…

R: Vamos a ver, hasta ahora hablábamos de armas nucleares estratégicas, que es lo que estaba regulado en los tratados. Pero también podemos hablar de las armas nucleares tácticas; o de las que tienen elementos electromagnéticos, que se emplean en bombas lógicas que tienen la capacidad de destruir los sistemas electrónicos de los lugares a los que se ataca. Esto se hace a sabiendas de la importancia de la tecnología para los grandes países. Por tanto, su poder destructivo es muy grande.

P: China ha apagado los radares de navegación internacional. El otro día varios medios se hicieron eco de esta medida. ¿Un nuevo paso dentro de la escalada de tensión?

R: En este escenario que vivimos, todo lo que sea actuar en ese espectro electromagnético es prioritario. Es lo que se puede llamar ‘la guerra electrónica’ y entre el gran público no sabemos muchos detalles de ella. De los aviones que generan interferencias o de las señales que se envían en los ‘cuellos de botella’ de navegación para confundir a los barcos y alejarlos de su trayectoria.

P: Y todavía hay quien defiende que no existe la maldad, pese a lo retorcidos que somos…

R: Eso sería muy inocente. El ‘buen salvaje' de Rousseau no existe; el mundo es absolutamente hobbesiano y lo va a seguir siendo. La tecnología cambia a un ritmo vertiginoso, como nunca había sucedido; y los que no inviertan en tecnología van a quedar sometidos por los que sí lo hagan. Pero lo que nunca varía es el componente humano: las pasiones, las debilidades, los pecados capitales… y la ambición por intentar imponer la voluntad propia a los demás, bien sea la de de una persona o la de un Estado. Y muchas veces parte de estos logros tecnológicos pretenden establecer controles sobre el resto.

P: Hablemos del misil hipersónico chino. ¿Debemos temerlo?

R: Pues mira, el peligro de un misil depende de la carga que lleve. Es decir, de su cabeza. Pero es cierto que hablamos del novedoso ámbito de las armas hipersónicas. Aquí debemos distinguir dos tipos: por un lado, los vehículos de desplazamiento hipersónico (HGV), que son una especie de planeadores que son enviados al espacio en una especie de nave espacial y, una vez que alcanzan la órbita, sueltan a ese trasbordador y entran en la atmósfera con trayectorias erráticas e imprevisibles.

Es decir, no siguen trayectorias balísticas convencionales y eso hace que ningún sistema de defensa antiaérea pueda destruirlos. Estos pueden emplearse como un arma convencional, por ejemplo, utilizando su velocidad para destruir un objetivo; o bien para que mientras de forma hipersónica (volando a más de 5 mach), puedan lanzar un misil contra medidas electrónicas que estén actuando contra él.

P: Hay otro tipo de armas…

R: Sí, son los misiles de crucero hipersónico (HCM). Estos se pueden lanzar desde un submarino y alcanzan velocidades hipersónicas de mucho más de 5 mach. Esto es el misil avangard ruso, que vuela a más de 20.000 kilómetros por hora, que puede realizar maniobras laterales y verticales de varios miles de kilómetros y es totalmente invulnerable contra los sistemas de defensa conocidos.

Este misil puede llevar una carga nuclear y eso le convierte en temible. Pero, como decías, los chinos parece que acaban de descubrir una tecnología que aventaja a la rusa. Y, ojo, Estados Unidos va muy atrasado en estas armas. Está haciendo grandes esfuerzos, pero hay quien piensa que tiene un retraso de 20 años con respecto a las otras dos potencias. Otras potencias, como Reino Unido e India, han iniciado programas para desarrollar estas armas.

P: Estados Unidos en problemas…

R: Ha tenido algunos fracasos, aunque en septiembre ha conseguido su primer éxito. Pero, de momento, se puede decir que está muy atrasado en este tipo de tecnología. Vaya, que China ha desarrollado un tecnología que es, hoy por hoy, imparable.

P: Hay una carrera armamentística, varias potencias…Esto recuerda un poco a los primeros años del siglo XX…

R: El ejemplo que pones es perfectamente válido, lo que pasa es que, por ejemplo, uno de los motivos que llevó al hundimiento de la URSS, fue la guerra de las galaxias iniciada por Ronald Reagan. Básicamente, porque se comprobó que los soviéticos no resistían el ritmo de desarrollo tecnológico.

¿Y si ocurriera ahora lo mismo con Estados Unidos con respecto a China? Es cierto que Estados Unidos cuenta con el poder económico que otorgan los JP Morgan, Blackrock, Vanguard, Blackstone…pero también tiene una situación económica muy delicada. Con lo cual, puede ser que se invierta la tortilla y puede ser que los norteamericanos no puedan mantener el ritmo.

P: Y, entre medias, Taiwán…

R: El secretario de Estado de Estados Unidos ha llegado a decir que estarían dispuestos a entrar en guerra si China ataca Taiwán. Y China la reclama para su territorio al considerar que es una región histórica que le pertenece. Además, está haciendo una campaña muy inteligente -todo hay que decirlo- para intentar atraer a esta isla hacia su seno y que va más allá de lo militar.

Es una campaña económica y política. Están transmitiendo que China va a dominar el mundo y que los taiwaneses no tienen necesidad de seguir aliados con los perdedores. China quiere expulsar a todas las potencias europeas de Asia, al igual que hicieron los estadounidenses con la doctrina Monroe.

P: ¿Ese sentimiento de hacer gestos a China por si logran la hegemonía ha impregnado ya a España?

R: ¿Sabes lo que pasa? Que tenemos que ser conscientes del rumbo que sigue el mundo. Y ojo, queda por ver la reacción del mundo anglosajón ante la pujanza de China, que puede ser peligrosa y violenta, como demuestra la historia con las potencias en declive. Pero en España debemos saber por dónde va el mundo y sopesar con quién nos interesa aliarnos. Y eso no implica ni mucho menos aceptar su sistema político.

También hacemos negocios con teocracias feudales que no respetan los derechos humanos. Quizás con una China tan sumamente pujante hay que hacer negocios dejando a un lado la política. Mira, ellos se están convirtiendo en el primer mundo y nosotros, cada vez más, en el tercero. Si ahora tú vas a la mejor ciudad estadounidense y, al día siguiente, vuelas a un lugar puntero chino, te da la impresión de llegar desde el pasado. Es una transición absolutamente rápida.

¿Usa Estados Unidos a sus aliados para iniciar una guerra con China?

Vladimir Odintsov

La situación en la región del Indo-Pacífico (IPR) se ha vuelto notablemente más complicada en los últimos años, principalmente debido a las acciones abiertamente provocativas de los Estados Unidos hacia Taiwán.

China desconfía de una serie de intercambios militares entre Estados Unidos y Taiwán iniciados por la administración Biden. Uno de ellos fue la reciente visita a Washington del comandante del ejército taiwanés, general Xu Yanpu. Beijing cree que Estados Unidos se está alejando de manera deliberada y desafiante de la política de Una China, provocando discordia entre Beijing y Taipei.

Esta situación se complicó notablemente en noviembre del año pasado cuando Taiwán anunció la llegada del ejército estadounidense a la isla para llevar a cabo el entrenamiento de los marines y fuerzas especiales taiwaneses para operaciones con botes y para desembarco desde el mar. Sin embargo, este informe sobre el mando de la Armada de Taiwán fue posteriormente negado por funcionarios estadounidenses y taiwaneses, quienes enfatizaron que las partes solo intercambian especialistas militares como parte de su cooperación de defensa.

El 27 de mayo de este año, Christopher Mayer, designado por Joe Biden como subsecretario de Defensa para Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad, dijo en la audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado que Estados Unidos debería considerar seriamente entrenar a las fuerzas guerrilleras taiwanesas para resistir la China continental. Al mismo tiempo, enfatizó que los funcionarios estadounidenses también deberían pensar en el despliegue de fuerzas especiales estadounidenses en Taiwán para capacitar al personal militar local para contener una posible invasión china.

Y así, a principios de octubre de este año, WION , según un funcionario del Pentágono, confirmó que Estados Unidos ya está ayudando a Taipei a desarrollar sus capacidades militares. Es decir, Taiwán se ha convertido en un aliado de Washington, a pesar del riesgo de enfurecer a Beijing. Además, se informó que un contingente de fuerzas especiales del ejército estadounidense ha estado entrenando en secreto a soldados taiwaneses durante varios meses.

Recientemente, comenzaron a aparecer publicaciones cautelosas y sombrías en el espacio de los medios regionales sobre la escalada de tensiones de Washington en la región del Indo-Pacífico (IPR). Su apogeo se produjo en el contexto de las maniobras navales más grandes en el Pacífico, en las que participaron cuatro portaaviones, llevadas a cabo por Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón con el único propósito de disuadir a China. Además, la preocupación por el desarrollo del personal técnico y de ingeniería se expresa en los países tradicionalmente críticos con Estados Unidos y entre sus aliados regionales, particularmente Corea del Sur y Japón.

El lector recordará las maniobras que comenzaron el 3 de octubre frente a las costas de Filipinas, formadas por un impresionante grupo naval de buques de guerra de 6 países liderados por los superportaviones de propulsión nuclear USS Ronald Reagan y USS Carl Vinson, el portaaviones Queen Elizabeth del La Royal Navy británica y el helicóptero destructor JS Ise de las Fuerzas Navales de Autodefensa de Japón. Diecisiete barcos y más de 15.000 soldados participaron en las maniobras, incluidos destructores y patrulleros de Canadá, los Países Bajos y Nueva Zelanda. Esta escala no tiene precedentes en la región. Muchos expertos creen que las acciones de Estados Unidos en el Mar de China Meridional demostraron la intención de Washington y sus aliados occidentales de contrarrestar la creciente presión militar de China sobre Taiwán. El Dr. Park Won Gon, profesor de la Universidad de Ewha destacó que las fuerzas de ataque reunidas por Occidente en un escenario operativo tan limitado, en principio, ya pueden indicar una disposición para comenzar una guerra en toda regla. Estados Unidos aumentará su presión sobre Seúl para obligar a Corea del Sur a unirse a la campaña militar occidental contra China.

Aproximadamente al mismo tiempo, en el Estrecho de Taiwán, aviones de combate chinos “invadieron la zona de identificación de defensa aérea de Taiwán en cantidades sin precedentes, lo que provocó tensiones peligrosamente altas en el área. Un total de 149 cazas y bombarderos del ejército chino fueron desplegados en esta operación china”, dice Chosun Shimpo.

Una situación operacional-estratégica altamente impredecible y difícil de analizar se está desarrollando hoy en la región del Pacífico Indo-Asia. Simplemente un paso lo separa del conflicto a gran escala entre la Armada y la Fuerza Aérea de AUKUS, la alianza político-militar creada recientemente por Washington para "contener abiertamente a China", y la Armada y la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (EPL). Es fácil concluir que el objetivo clave aquí es establecer un control integral sobre las islas Spratly y las islas Paracel y evitar la transferencia y el despliegue de grupos de asalto anfibio de ataque multipropósito y portaaviones de la Armada china en el Mar de Filipinas.

Así, este autor opina que Estados Unidos se apoya cada vez más en aliados en una región muy importante, por lo que las maniobras en el Mar de China Meridional y la creación de la alianza AUKUS son señales significativas. Los expertos creen que las acciones de Occidente, lideradas por Estados Unidos, en el Mar de China Meridional y la región Indo-Asia-Pacífico demostraron la intención de Washington de utilizar a sus aliados occidentales para resistir el creciente papel militar de China y su presión sobre Taiwán.

En Japón, el aumento de la presencia estadounidense en la región del Pacífico está causando gran preocupación. Por ejemplo, el profesor de la Universidad de Tokai, Yoshihiko Yamada, declaró anteriormente que "el mar de Japón se encuentra actualmente en un estado de guerra tranquila".

En este contexto, Huánqiú Shíbào , uno de los portavoces del Beijing oficial, evalúa la situación actual en el Estrecho de Taiwán como "una tensión sin precedentes". Dada la aguda tensión entre las tres partes y la ausencia de un guión y un mediador respetado, todos anticipan una inminente crisis enorme. Es decir, es muy probable que un disparo accidental desencadene una guerra repentina en el momento más impredecible.

Otro artículo de la misma publicación afirma explícitamente que China tiene la fuerza suficiente para asestar un golpe decisivo a Estados Unidos y destruir a la mitad de los buques estadounidenses si Estados Unidos se inclina hacia una solución militar al problema.

En estas condiciones, el principio de "Un país, dos sistemas" debería convertirse en una salida a la situación actual y agregar margen de maniobra y una solución pacífica del problema de Taiwán.

La situación actual se ha convertido en una en la que la flexión muscular excesiva puede tener un efecto indeseable. En lugar de intimidar a China, Estados Unidos puede provocar fácilmente un nuevo conflicto. En cualquier caso, EE. UU. no tendrá que asumir la responsabilidad: sus aliados de entre los estados más cercanos a la zona de conflicto lo harán, y estos aliados deben darse cuenta de esto, junto con los peligros de la aventura a la que Washington los está empujando.

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