La artillería pesada, conocida como un arma de fuerza bruta, se está convirtiendo en un recurso para ataques de precisión.

El 19 de diciembre, el Ejército estadounidense ha realizado una exitosa prueba de un 'supercañón' dotado de un 'superproyectil' que destruyó su objetivo con un impacto directo a una distancia mayor de 70 kilómetros, por primera vez en la historia, informa DefenseNews.

Después de dos disparos fallidos, el proyectil guiado por GPS Excalibur-S, desarrollado por el contratista de defensa estadounidense Raytheon y disparado por un obús autopropulsado de 155 mm ERCA, alcanzó con un impacto directo en el campo de tiro de Yuma, en Arizona.

El portal indica que el Ejército de EE.UU. se enfoca en el desarrollo de sistemas que le permitan extender el alcance de la artillería en el campo de batalla frente "a adversarios de alto nivel como Rusia". El cañón ERCA busca alcanzar este objetivo, al eliminar sus blancos desde una posición que está fuera del alcance de los sistemas enemigos.

El Ejército de EE.UU. anunció que la nueva pieza de artillería pesada estará lista para su uso operacional a partir de 2023.

"No creo que nuestros adversarios tengan la capacidad de acertar a 43 millas", expresó el general de brigada John Rafferty, encargado del proyecto de desarrollo de artillería de largo alcance citado por The Times.

Según el Ejército, el reto clave en el desarrollo del sistema de artillería de alcance extendido ha sido garantizar la 'supervivencia' de los sistemas de guía de proyectiles en medio de una enorme presión en el momento de disparo.