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CARACAS (Sputnik) — El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que su Gobierno superó las fallas eléctricas que mantuvieron al país sin servicio durante cinco días y que atribuyó a un ataque estadounidense.

"Hoy (12 de marzo) a esta hora (19:00 hora local, 23:00 GMT) a cinco días del ataque eléctrico que vino de los Estados Unidos (…) por la vía cibernética, del ciberataque del sistema eléctrico, puedo decir que tenemos la victoria en nuestras manos, la victoria de la reposición del sistema eléctrico venezolano", dijo Maduro en cadena de radio y televisión.

El mandatario también dijo que ahora le toca a su Gobierno trabajar para volver el sistema eléctrico seguro e invulnerable.

Maduro aseguró asimismo que la Fuerza Armada se encuentra "más unida que nunca".

"Tenemos la victoria contra el intento de imponer un golpe de Estado en Venezuela, 23 de enero en adelante, la victoria contra el intento de dividir la Fuerza Armada, no la han dividido ni la dividirán, la Fuerza Armada está más unida que nunca, más comprometida que nunca", aseguró.

Además, anunció la creación de una comisión para investigar el ataque que, aseguró, sufrió el sistema eléctrico nacional.

"He nombrado una comisión presidencial de investigación especial del ciberataque y he pedido la incorporación de especialistas internacionales, voy a pedir el apoyo de la ONU y además voy a pedir el apoyo ya activo de Rusia, China Irán, Cuba, países con gran experiencia en estos temas de la defensa de los ciberataques", señaló.

El mandatario destacó que su objetivo a partir de esta semana es blindar el sistema eléctrico nacional de nuevos ataques.

La comisión estará encabezada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

La intención, expresó el presidente, es aclarar a la población los detalles del ataque al sistema eléctrico, el cual detalló fue dirigido "desde Houston y desde Chicago" con "nuevas armas de ataque electromagnético".

El mandatario, además, acusó al secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, de estar detrás del apagón.

"Mike Pompeo está detrás de este ataque, el Gobierno de Estados Unidos está detrás de este ataque", afirmó.

También ratificó que el personal diplomático estadounidense tiene hasta el 15 de marzo para salir del país.

"A más tardar el viernes (15 de marzo) deben retirarse todos los funcionarios de la antigua embajada de EEUU que se encontraban en Venezuela", dijo Maduro.

El presidente, más adelante, llamó a todos los sectores que apoyan a su Gobierno y a los militares a estar alertas para asegurar la estabilidad de Venezuela ante la eventualidad de nuevos ataques que impulsará Estado Unidos contra su país.

"Las fuerzas bolivariana civiles, políticas, populares y militares, tenemos que estar preparados para garantizar la estabilidad, la paz y el funcionamiento tranquilo de nuestro país y la protección a la familia y al pueblo venezolano, preparados para continuar la marcha", dijo Maduro durante una cadena de radio y televisión.

El jefe de Estado pidió a la población organizarse para dotar a las comunidades de radios para mantenerse informados en caso de que una situación similar vuelva a registrarse.

"Frente a situaciones como ésta hay que tener una radio, atención organizaciones populares, todo el mundo debe tener una radio con sus pilas seguras, para estar bien informados de qué hay que hacer (…) tener sus juegos de velas, tener linternas", señaló.

De igual forma, llamó a la distribución de tanques para el almacenamiento de agua en sectores populares, y a difundir información de ahorro energético.

"He decidido iniciar un plan especial llamado el tanque azul, para dotar todos los hogares del país de un tanque azul, grande, cómodo de reserva de agua permanente para cada hogar (…) ya disponemos de 50.000 tanques", apuntó.

Además, el mandatario señaló que espera, en algún momento, iniciar un proceso de diálogo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que permita abrir una oficina de intereses entre ambas naciones, pese a haber expulsado a diplomáticos de la nación norteamericana.

"Pido a Dios que meta su mano y cambie el curso de esta conspiración y le abra las compuertas a un proceso de negociación de acercamiento entre el Gobierno del presidente Donald Trump y el Gobierno Bolivariano y las fuerzas bolivarianas de Venezuela", agregó.

El mandatario también dijo que espera tener una relación de respeto y cooperación en el marco del derecho internacional con Estados Unidos.

En ese sentido, el jefe de Estado precisó que las oficinas de intereses entre ambas naciones tienen como propósito la atención de los asuntos consulares en Caracas y Washington.

"Quiero que Estados Unidos tenga una oficina de intereses que atienda todos sus asuntos consulares, comerciales energéticos en Caracas, quiero que sea así más temprano que tarde y quiero que tengamos una oficina de intereses de Venezuela en Washington para atender todos nuestros asuntos en Estados Unidos", detalló.

El presidente venezolano agradeció al encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, James Story, por el trabajo que realizó durante su permanencia en el país caribeño.

"Le agradezco al señor James Story todo el esfuerzo que hizo, es un gran diplomático de carrera, es un hombre de diálogo, es un gran hombre, no tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, pero tengo las mejores referencias de él, lo felicito por el trabajo que ha hecho", sostuvo.

Las redes eléctricas venezolanas colapsaron el 7 de marzo tras una avería en la central hidroeléctrica de Guri, que proporciona el 80% del consumo de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la represa, según el Gobierno.

El apagón afectó los 23 estados del país.

El 12 de marzo, el ministro de Información, Jorge Rodríguez, aseguró que la "casi totalidad" del sistema eléctrico había vuelto a funcionar.

El sistema eléctrico de Venezuela ha sido restablecido casi en su totalidad

CARACAS (Sputnik) — El suministro eléctrico de Venezuela fue restablecido casi en su totalidad, luego del apagón que afectó a todo el territorio, aseguró el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez.

"A esta hora, la casi totalidad del suministro de energía eléctrica ha sido restituido en todo el territorio nacional", dijo en conferencia de prensa en el Palacio de Miraflores (sede de Gobierno).

El apagón se produjo luego de que las redes eléctricas colapsaron el 7 de marzo tras una avería en El Guri, planta hidroeléctrica que proporciona 80% del consumo de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la central.

La telefonía fija y móvil tampoco funcionaba en varios estados, según pudo comprobar Sputnik.

El Ejército venezolano protege las instalaciones eléctricas del país después del sabotaje de la presa de Guri

El Ejército venezolano ha instaurado una vigilancia aérea de las líneas eléctricas después de la gigantesca avería que golpeó el país, dejando sin electricidad a 21 de los 23 estados de Venezuela, señaló el sitio de información ruso Sputnik.

El Ejército venezolano ha establecido un sistema de vigilancia aérea de las líneas eléctricas del país a fin de proteger su sistema energético y de impedir nuevos incidentes tras una importante avería eléctrica que acaba de afectar a Venezuela, dijo el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

“Las fuerzas armadas nacionales venezolanas han establecido hoy un sistema de vigilancia aérea de las líneas eléctricas y ocupan desde ayer todas las instalaciones estratégicas para asegurar la protección física a distintos niveles a fin de estabilizar el sistema e impedir otro ataque”, dijo López el domingo a la cadena VTV.

Guaidó está quemado

Javier Benítez

Quedó demostrado. El diputado y autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, mintió al mundo cuando acusó al Gobierno de Nicolás Maduro de incendiar los camiones con 'ayuda humanitaria' y también en cuanto a sus contenidos. Así lo desveló una investigación realizada por el periódico The New York Times [NYT]. Guaidó, quedó quemado.

La noticia, ilustrada mediante vídeos irrefutables –pese al ocultamiento del Gobierno de Colombia de los 13 minutos previos y comprometedores al lanzamiento de la bomba casera que derivó en el incendio del camión, según el NYT– ve la luz en pleno apagón de energía eléctrica que padece el país caribeño, considerado por Maduro como el producto de un ataque cibernético de parte de EEUU.

​Apagón también es el que de esta manera el New York Times provocó a Guaidó. No obstante, la noticia no corrió como reguero de pólvora como podía esperarse en la prensa internacional: casi ningún medio del mainstream de Occidente habla de ello.

Quedó claro que desde el lado colombiano de la frontera, por donde se pretendió forzar la entrada de la 'ayuda humanitaria' estadounidense –en todo caso, Colombia también necesita ayuda humanitaria real– se esmeraron muy poco para evitar que los seguidores de Guaidó, atacaran a las fuerzas del orden venezolanas que en ningún momento respondieron con esa peligrosidad a sus atacantes.

​El analista militar Juan Aguilar señala que "está claro que el día 23 de febrero […] la oposición venezolana guiada y dirigida desde Miami por [el senador estadounidense] Marco Rubio y la Administración norteamericana, lo que intentaban crear era un casus belli".

No obstante, el NYT de alguna manera disculpa el incendio del camión causado por los seguidores y patrocinadores de Guaidó: "parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión". Para empezar, porque ese 'accidente' no hubiera ocurrido si los guarimberos de Guaidó no estuvieran atacando a las fuerzas del orden venezolanas con bombas incendiarias, que en cualquier otro país, incluidos latinoamericanos, europeos, o el propio EEUU, hubiera recibido otro tipo de respuesta.

"Hay imágenes de ese día. Se lanzaron decenas de cócteles molotov. Es más, es curioso [que] el primer camión que está cercano al puesto fronterizo, ese no arde, arden los dos siguiente de atrás porque es [la distancia] donde alcanzaban las botellas inflamables lanzadas por los guarimberos", observa Aguilar.

Llegados a este punto, por un lado están los hechos demostrados por la investigación del NYT, y por otro, lo que dijo Guaidó, desde ese mismo lado colombiano, flanqueado y bendecido por el presidente, Iván Duque, y el secretario general de la OEA, Luis Almagro: "Maduro ordenó el incendio y destrucción de camiones con comida y medicamentos", disparó ante el gesto adusto y mirada de circunstancia de quienes le rodeaban.

Esta imagen no deja de ser sintomática, en opinión de Aguilar. "En aquel momento, en ese día, ellos tenían el convencimiento de que las Fuerza Armada [Bolivariana] se iba a desmoronar, que iba a quitar del poder a Maduro, que iban a ganar y que iba a ser un paseo. En función de eso se permitió alegremente mentir de una forma tan descarada y casi tan infantil".

"El problema es que cuando eso no ha sucedido, cuando vemos que pasan los días y las semanas y este señor [Guaidó] sólo manda en la oficina del despacho en el que está metido desde donde graba sus mensajitos para YouTube, entonces le vemos como un personaje ridículo, quemado. Este era un hombre que estaba destinado a ser quemado dentro de un plan mucho más general de asalto a un régimen político y a una nación soberana como Venezuela", subraya el analista.

En ese mensaje, Guaidó hizo un tres por uno: lanzó tres mentiras de una vez, y en una línea. Y es que la investigación del periódico norteamericano también demuestra, aparte de que Maduro no ordenó el incendio, que entre esa 'ayuda humanitaria', ni había comida, ni había medicamentos. Es lo que se puede leer en el rotativo:

"La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal proveedor de la ayuda que estaba en el puente para ser cruzada desde Cúcuta, no tenía medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación. Un funcionario de alto nivel que estaba en el puente ese día de febrero le dijo a The New York Times que el envío quemado contenía suministros como guantes y tapabocas, pero no medicamentos. Videos revisados por el Times muestran que algunas cajas tienen kits de cuidado e higiene, que, según lo que los estadounidenses identificaron en sus listas, tenían suministros como jabón y pasta dental".

Entonces, desde los niveles más altos retuitearon la mentira de Guaidó. En este sentido, el NYT llama las cosas por su nombre: "El día del incendio el Gobierno de Colombia estuvo entre quienes promovieron la teoría de que Maduro era responsable de ordenar el incendio. La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez publicó una fotografía de lo que llamó 'Uno de los camiones incinerados por los colectivos por orden de Maduro. Prefiere destruir comida y medicamentos que alimentar y sanar las enfermedades de su pueblo'".

​Días más tarde, también puso su granito de manipulación y engaño para afianzar el contubernio el asesor de seguridad nacional de Donald Trump: "Maduro ha mentido sobre la crisis humanitaria en Venezuela; contrata a criminales para quemar comida y medicamentos destinados para el pueblo venezolano".

​En este sentido, el analista afirma que "estos señores no dudaron en utilizar todo tipo de artes sucias, entre ellas, la mentira más descarada. Porque hay que ser muy descarado y muy sinvergüenza para lanzar una mentira tan evidente".

Desde entonces, no se sabe nada de ninguno de los personajes que mintieron al mundo sobre el incendio del camión y de la 'ayuda humanitaria' en sí, en el sentido de una retractación. Ni de ellos, ni de toda la comparsa política y mediática que abona su juego. Y así se refleja también en las redes sociales.

"Claro, cuando la operación falla, lo que se hace es taparse", explica Aguilar. Al final, el fuego que provocó el cóctel molotov que incendió el camión con la 'ayuda humanitaria', alcanzó a Guaidó, quien terminó quemado.

"Guaidó es un hombre que estaba para ser quemado. […] Su única función es provocar la fractura, crear las condiciones del enfrentamiento y de estallido social; que permita la intervención exterior excusándose en la ayuda humanitaria, en la represión contra el pueblo", concluye Juan Aguilar.

Análisis: Venezuela: resiliencia en tiempos de guerra no convencional

José Negrón Valera

Anular la racionalidad y el juicio, detonar la solidaridad y las posibilidades de la convivencia ciudadana se constituyen ahora en objetivos preciados de quienes planifican la agresión desde la suntuosa oficina oval.

"Solo cuando una sociedad vive aterrada y obligada a pensar meramente en su
supervivencia, puede aprobar medidas que le son claramente perjudiciales"
(Naomi Klein, 'La doctrina del shock', 2007).

Las palabras de Klein se mueven en las hendiduras que ha provocado la guerra no convencional que Estados Unidos ha decretado contra Venezuela.

No obstante, Washington ha tropezado con un obstáculo cuya naturaleza es muy difícil de someter al juicio de expertos o de los cálculos y algoritmos de las supercomputadoras del Pentágono: el deseo de resistir a la agresión.

Edward Said dijo cierta vez que nunca se dio el caso de un pueblo que se sometiera de manera pasiva y dócil a los designios de los imperios. La resistencia siempre ha sido un signo inscrito en la naturaleza de los oprimidos. Esos que Walter Benjamin, situaba en "estado de emergencia permanente" y que llevan no 20, no 100, sino siglos luchando contra el mismo mal: la pulsión de muerte, el deseo de unos por imponer a sangre y fuego su voluntad sobre otros.

Sometidos a una nueva agresión, que ha dejado a la mayoría del país sin energía eléctrica por más de cinco días, conviene revisar un concepto que se ha venido haciendo cada vez más visible en el día a día de los venezolanos: la resiliencia.

Pero no una definición cualquiera, sino aquella que solo brota en los territorios tocados por el drama de la guerra. Una que conocen bastante bien en Palestina, en Yemen, Irak, Siria y también en otras naciones que perdieron mucho más que su territorio, como la antigua Yugoslavia.

Hablemos de esta forma de lucha contra la adversidad, para así conocerla pero sobre todo para cultivarla, en especial, en los niños y niñas. Es esta, una de las tareas más prioritarias, y responsables, que debe emprender el país suramericano.

Sobre la resiliencia en la guerra

Es imposible predecir los efectos que una circunstancia límite como la guerra puede causar en los individuos. La incertidumbre y el miedo son los primeros sentimientos que suelen aflorar y resultan muy perjudiciales para hacerle frente a las duras circunstancias que la realidad impone.

No todos los individuos reaccionan de la misma manera. Mucho menos, cuando en una guerra, y más del tipo no convencional, se hace uso del terrorismo para lograr los fines políticos y militares. El terrorismo conoce bien las tácticas del desequilibrio. Utilizan el azar, el caos para generar amplios sentimientos de angustia y estrés en la población.

La resiliencia, entendida como "la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas", es un 'kit de emergencia', una herramienta psicológica que hace posible enfrentar exitosamente los sentimientos de ansiedad o desasosiego, la angustia o el dolor.

El valor de esta noción es que va más allá de una simple condición intrínseca en los individuos y aunque en algunas personas —ya sea por su historia de vida o condiciones psicológicas- puede estar más presente que en otras, lo importante es que puede ser desarrollada.

Existen 10 consejos que resultan útiles para construir la resiliencia en tiempos de guerra:

  1. Ponerse en contacto con otros: a pesar de que el sabotaje eléctrico en Venezuela afectó los sistemas de telecomunicaciones, en las comunidades y urbanizaciones se organizaron asambleas populares para la organización popular. El aislamiento afecta los procesos de resiliencia.
  2. Ayudarse ayudando a los demás: los lazos de solidaridad deben ser preservados a toda costa. Prestar colaboración en tareas colectivas fue clave para solventar la crítica situación, en especial en lo que supuso acceder a las fuentes de agua potable.
  3. Mantener una rutina diaria: evitar el caos al que se nos quiere someter a través de la guerra no convencional es de alta prioridad. No debe perderse la estructura, ni la rutina del hogar. Dedicarse a elaborar las tareas escolares con sus hijos e hijas, ordenar la casa, aprovechar la falta de luz para el fomento de la lectura, ayuda a bajar las tensiones en el grupo familiar.
  4. Cuidar de sí mismo: no debe perderse de vista al ser humano envuelto en una situación de tensión. La cuenta @neurogastronomo recomendaba, por ejemplo, generar oxitocina u 'hormona de la felicidad' para regular el estrés. Esto es posible enfocándose en actividades que provean bienestar, ya sea desde reunirse en la plaza de la comunidad para conversar, hasta enfocarse en un pasatiempo o hacer ejercicios. Alejarse de la tristeza y la desesperanza, es clave.
  5. Tomarse un descanso de las noticias: la guerra no convencional utiliza las redes sociales y la saturación de noticias falsas como modo para el desequilibrio emocional y psíquico. Es natural que busquemos información para ayudar a sobrellevar la situación, pero deben evitarse vías no oficiales o cuyo mensaje promueva la desesperanza y la ansiedad colectiva.
  6. Tener un plan: la incertidumbre es un gran aliado de las malas decisiones y un combustible para el estrés. Es necesario elaborar un plan general, con familiares y vecinos, sobre cómo actuar en medio de las crisis. Establecer protocolos de comunicación, lugares de reunión, listas sobre personas o instituciones a quienes acudir en caso de emergencia brinda tranquilidad general.
  7. Preparar un kit de seguridad: al igual como se recomienda en los casos de amenaza de sismos. Este no solo debe contener lo que usualmente se aconseja (agua, enlatados, baterías, medicinas), sino también algunas cosas personales que le permitan sentirse a gusto en caso de que lo necesite: un libro favorito no estaría de más.
  8. Alimentar una visión positiva de sí mismo: aquí aplica la máxima de 'conócete a ti mismo'. No hay mejor manera de afrontar la adversidad, identifique sus fortalezas y debilidades. Considere siempre que se suele ser más fuerte de lo que usted mismo piensa.
  9. Mantener las cosas en perspectiva: la ansiedad genera la búsqueda de respuestas y soluciones de inmediatas. Trate, en toda ocasión, de poner la mente en el largo horizonte. Coloquialmente existe una frase que lo define: no hay mal que dure cien años. No existe ninguna circunstancia, por más dolorosa o difícil que parezca, que dure para siempre. Use los ejemplos de victorias anteriores para inspirarse y créame que en Venezuela abundan estos ejemplos.
  10. Mantener una actitud positiva: el objetivo preferido de la guerra no convencional es la esperanza. Aléjese de las perspectivas, discursos y actitudes negativas. Enfóquese en lo positivo y en lo que le causa alegría. Ya lo decía Argimiro Gabaldón, líder guerrillero venezolano: "Somos la vida y la alegría en constante lucha contra la tristeza y la muerte". Aférrese a ese mantra.

Resiliencia infantil

Un texto emocionalmente difícil de abordar es el que nos provee JayBerk, psicólogo perteneciente a la Asociación Americana de Psicología y quien creó un manual para la UNICEF sobre cómo tratar a los infantes durante los conflictos bélicos. En él se hace un recuento sobre las experiencias vividas durante el abordaje a los infantes de la antigua Yugoslavia.

Allí se explica que los niños sometidos a situaciones límite tienden a experimentar un abanico amplio de emociones y experiencias particularmente estresantes. Los adultos en especial, ya sean padres o maestros, deben generar un círculo de confianza para "escuchar pensamientos y preocupaciones de los infantes sin juzgarlos". Resulta imprescindible "imponer sus propios temores a los niños" y entender que muchas veces las propias reacciones de los niños son un reflejo de lo que ven en sus padres y adultos que los rodean.

Por último, aunque debería estar en el tope de prioridades, hay que "comunicarles esperanza positiva, para que las experiencias pasadas de los niños no los lleven a tener una perspectiva pesimista del futuro".

En el caso de los niños bosnios, Berk observó que "el aislamiento favorecía la pérdida de la resiliencia, ya que el contacto con los demás era necesario para proveer algún tipo de equilibrio, una mirada positiva y una reformulación del significado de las experiencias". La desesperanza para Berk, deviene en una epidemia que debe ser controlada a toda costa. "Cuando un niño llegaba a sentirse desesperanzado, tenía menos energías para sobrevivir", afirma.

Para Berk, su experiencia en Bosnia le permitió entender que existen una serie de factores, internos y externos que deben ser protegidos, fomentados e inculcados para promover la resiliencia infantil. Ellos son:

El 'espíritu de solidaridad': "Si en lugar de sentirse aislado, el niño experimentaba un espíritu de solidaridad en su entorno humano, esto ayudaba enormemente a su salud mental".

La 'habilidad para pedir ayuda': "Algunos niños tenían la capacidad natural de atraer el cuidado que necesitaban de los adultos para disminuir los trastornos emocionales. Esta habilidad constituía una ventaja importante".

'Habilidad para advertir el peligro y evitarlo': en las zonas donde no había ataques o guerra, los niños no eran conscientes del peligro, sin embargo, en otros casos sí. Esto promueve mecanismos de defensa que les permite hacer frente de manera mucho más correcta a la adversidad.

'Habilidad para relajarse y calmarse': "Algunos niños poseían una habilidad natural para controlar sus ansiedades de modo que no se tornaran abrumadoras. Otros eran capaces de encontrar personas que pudiesen ayudarlos con esta tarea y enseñarles técnicas de relajación".

Venezuela, territorio de Resiliencia

Durante los momentos más tensos que se vivieron a propósito del sabotaje eléctrico, el Gobierno nacional, encabezado por Nicolás Maduro, tomó la determinación de desplegarse por todo el país. Los hospitales fueron priorizados, así como las comunidades populares.

​Una de las labores más importantes y significativas fue la que realizó la Alcaldía de Caracas. Llevaron a los hospitales infantiles de la ciudad grupos de artistas y cantautores, para convertir la difícil circunstancia en lo que Boris Cyrulnik considera es el fin último de todo proceso de resiliencia: el "mensaje de esperanza" que nos invita a entender la adversidad con otros ojos y promover "que ninguna herida sea un destino".

Algo que Berk comprendió en su experiencia en los Balcanes es que la devoción a una causa es el soporte vital que permite superar la adversidad.

"Una causa crea un tema central de vida y por lo tanto una conexión con los demás. Los niños que poseían una causa estaban más preparados para abocar sus energías en sus capacidades positivas en lugar de sentirse solos, aislados o sin un objetivo. La resiliencia aumentaba cuando parte de esa energía provenía de un proyecto futuro. El poseer una causa también aumentaba la posibilidad de acción. Dicha acción fomenta la resiliencia, ya que crea una sensación de control sobre el destino de uno mismo".

Los costosos informes producidos por los tanques de pensamiento estratégico occidentales siguen sin entender que el pueblo venezolano está soportado desde hace siglos por el compromiso con la causa de la libertad. Quieren sembrar la semilla del odio, de la división, de la desesperanza. Se nos fuerza hasta el límite, hasta lo inconfesable. Se burlan públicamente del dolor causado, consideran la muerte una inversión.

No nos conocen, nos subestiman. No entienden que Venezuela ya decidió su destino.

CARACAS (Sputnik) — El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que su Gobierno superó las fallas eléctricas que mantuvieron al país sin servicio durante cinco días y que atribuyó a un ataque estadounidense.

"Hoy (12 de marzo) a esta hora (19:00 hora local, 23:00 GMT) a cinco días del ataque eléctrico que vino de los Estados Unidos (…) por la vía cibernética, del ciberataque del sistema eléctrico, puedo decir que tenemos la victoria en nuestras manos, la victoria de la reposición del sistema eléctrico venezolano", dijo Maduro en cadena de radio y televisión.

El mandatario también dijo que ahora le toca a su Gobierno trabajar para volver el sistema eléctrico seguro e invulnerable.

Maduro aseguró asimismo que la Fuerza Armada se encuentra "más unida que nunca".

"Tenemos la victoria contra el intento de imponer un golpe de Estado en Venezuela, 23 de enero en adelante, la victoria contra el intento de dividir la Fuerza Armada, no la han dividido ni la dividirán, la Fuerza Armada está más unida que nunca, más comprometida que nunca", aseguró.

Además, anunció la creación de una comisión para investigar el ataque que, aseguró, sufrió el sistema eléctrico nacional. 

"He nombrado una comisión presidencial de investigación especial del ciberataque y he pedido la incorporación de especialistas internacionales, voy a pedir el apoyo de la ONU y además voy a pedir el apoyo ya activo de Rusia, China Irán, Cuba, países con gran experiencia en estos temas de la defensa de los ciberataques", señaló.

El mandatario destacó que su objetivo a partir de esta semana es blindar el sistema eléctrico nacional de nuevos ataques.

La comisión estará encabezada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

La intención, expresó el presidente, es aclarar a la población los detalles del ataque al sistema eléctrico, el cual detalló fue dirigido "desde Houston y desde Chicago" con "nuevas armas de ataque electromagnético".

El mandatario, además, acusó al secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, de estar detrás del apagón.

"Mike Pompeo está detrás de este ataque, el Gobierno de Estados Unidos está detrás de este ataque", afirmó.

También ratificó que el personal diplomático estadounidense tiene hasta el 15 de marzo para salir del país.

"A más tardar el viernes (15 de marzo) deben retirarse todos los funcionarios de la antigua embajada de EEUU que se encontraban en Venezuela", dijo Maduro.

El presidente, más adelante, llamó a todos los sectores que apoyan a su Gobierno y a los militares a estar alertas para asegurar la estabilidad de Venezuela ante la eventualidad de nuevos ataques que impulsará Estado Unidos contra su país. 

"Las fuerzas bolivariana civiles, políticas, populares y militares, tenemos que estar preparados para garantizar la estabilidad, la paz y el funcionamiento tranquilo de nuestro país y la protección a la familia y al pueblo venezolano, preparados para continuar la marcha", dijo Maduro durante una cadena de radio y televisión.

El jefe de Estado pidió a la población organizarse para dotar a las comunidades de radios para mantenerse informados en caso de que una situación similar vuelva a registrarse.

"Frente a situaciones como ésta hay que tener una radio, atención organizaciones populares, todo el mundo debe tener una radio con sus pilas seguras, para estar bien informados de qué hay que hacer (…) tener sus juegos de velas, tener linternas", señaló.

De igual forma, llamó a la distribución de tanques para el almacenamiento de agua en sectores populares, y a difundir información de ahorro energético.

"He decidido iniciar un plan especial llamado el tanque azul, para dotar todos los hogares del país de un tanque azul, grande, cómodo de reserva de agua permanente para cada hogar (…) ya disponemos de 50.000 tanques", apuntó.

Además, el mandatario señaló que espera, en algún momento, iniciar un proceso de diálogo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que permita abrir una oficina de intereses entre ambas naciones, pese a haber expulsado a diplomáticos de la nación norteamericana.

"Pido a Dios que meta su mano y cambie el curso de esta conspiración y le abra las compuertas a un proceso de negociación de acercamiento entre el Gobierno del presidente Donald Trump y el Gobierno Bolivariano y las fuerzas bolivarianas de Venezuela", agregó.

El mandatario también dijo que espera tener una relación de respeto y cooperación en el marco del derecho internacional con Estados Unidos.

En ese sentido, el jefe de Estado precisó que las oficinas de intereses entre ambas naciones tienen como propósito la atención de los asuntos consulares en Caracas y Washington.

"Quiero que Estados Unidos tenga una oficina de intereses que atienda todos sus asuntos consulares, comerciales energéticos en Caracas, quiero que sea así más temprano que tarde y quiero que tengamos una oficina de intereses de Venezuela en Washington para atender todos nuestros asuntos en Estados Unidos", detalló. 

El presidente venezolano agradeció al encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, James Story, por el trabajo que realizó durante su permanencia en el país caribeño.

"Le agradezco al señor James Story todo el esfuerzo que hizo, es un gran diplomático de carrera, es un hombre de diálogo, es un gran hombre, no tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, pero tengo las mejores referencias de él, lo felicito por el trabajo que ha hecho", sostuvo.

Las redes eléctricas venezolanas colapsaron el 7 de marzo tras una avería en la central hidroeléctrica de Guri, que proporciona el 80% del consumo de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la represa, según el Gobierno.

El apagón afectó los 23 estados del país.

El 12 de marzo, el ministro de Información, Jorge Rodríguez, aseguró que la "casi totalidad" del sistema eléctrico había vuelto a funcionar.

El sistema eléctrico de Venezuela ha sido restablecido casi en su totalidad

CARACAS (Sputnik) — El suministro eléctrico de Venezuela fue restablecido casi en su totalidad, luego del apagón que afectó a todo el territorio, aseguró el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez.

"A esta hora, la casi totalidad del suministro de energía eléctrica ha sido restituido en todo el territorio nacional", dijo en conferencia de prensa en el Palacio de Miraflores (sede de Gobierno).

El apagón se produjo luego de que las redes eléctricas colapsaron el 7 de marzo tras una avería en El Guri, planta hidroeléctrica que proporciona 80% del consumo de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la central.

La telefonía fija y móvil tampoco funcionaba en varios estados, según pudo comprobar Sputnik. 

El Ejército venezolano protege las instalaciones eléctricas del país después del sabotaje de la presa de Guri

El Ejército venezolano ha instaurado una vigilancia aérea de las líneas eléctricas después de la gigantesca avería que golpeó el país, dejando sin electricidad a 21 de los 23 estados de Venezuela, señaló el sitio de información ruso Sputnik.

El Ejército venezolano ha establecido un sistema de vigilancia aérea de las líneas eléctricas del país a fin de proteger su sistema energético y de impedir nuevos incidentes tras una importante avería eléctrica que acaba de afectar a Venezuela, dijo el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

“Las fuerzas armadas nacionales venezolanas han establecido hoy un sistema de vigilancia aérea de las líneas eléctricas y ocupan desde ayer todas las instalaciones estratégicas para asegurar la protección física a distintos niveles a fin de estabilizar el sistema e impedir otro ataque”, dijo López el domingo a la cadena VTV.

Guaidó está quemado

Javier Benítez

Quedó demostrado. El diputado y autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, mintió al mundo cuando acusó al Gobierno de Nicolás Maduro de incendiar los camiones con 'ayuda humanitaria' y también en cuanto a sus contenidos. Así lo desveló una investigación realizada por el periódico The New York Times [NYT]. Guaidó, quedó quemado.

La noticia, ilustrada mediante vídeos irrefutables –pese al ocultamiento del Gobierno de Colombia de los 13 minutos previos y comprometedores al lanzamiento de la bomba casera que derivó en el incendio del camión, según el NYT– ve la luz en pleno apagón de energía eléctrica que padece el país caribeño, considerado por Maduro como el producto de un ataque cibernético de parte de EEUU.

​Apagón también es el que de esta manera el New York Times provocó a Guaidó. No obstante, la noticia no corrió como reguero de pólvora como podía esperarse en la prensa internacional: casi ningún medio del mainstream de Occidente habla de ello.

Quedó claro que desde el lado colombiano de la frontera, por donde se pretendió forzar la entrada de la 'ayuda humanitaria' estadounidense –en todo caso, Colombia también necesita ayuda humanitaria real– se esmeraron muy poco para evitar que los seguidores de Guaidó, atacaran a las fuerzas del orden venezolanas que en ningún momento respondieron con esa peligrosidad a sus atacantes.

​El analista militar Juan Aguilar señala que "está claro que el día 23 de febrero […] la oposición venezolana guiada y dirigida desde Miami por [el senador estadounidense] Marco Rubio y la Administración norteamericana, lo que intentaban crear era un casus belli". 

No obstante, el NYT de alguna manera disculpa el incendio del camión causado por los seguidores y patrocinadores de Guaidó: "parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión". Para empezar, porque ese 'accidente' no hubiera ocurrido si los guarimberos de Guaidó no estuvieran atacando a las fuerzas del orden venezolanas con bombas incendiarias, que en cualquier otro país, incluidos latinoamericanos, europeos, o el propio EEUU, hubiera recibido otro tipo de respuesta.

"Hay imágenes de ese día. Se lanzaron decenas de cócteles molotov. Es más, es curioso [que] el primer camión que está cercano al puesto fronterizo, ese no arde, arden los dos siguiente de atrás porque es [la distancia] donde alcanzaban las botellas inflamables lanzadas por los guarimberos", observa Aguilar.

Llegados a este punto, por un lado están los hechos demostrados por la investigación del NYT, y por otro, lo que dijo Guaidó, desde ese mismo lado colombiano, flanqueado y bendecido por el presidente, Iván Duque, y el secretario general de la OEA, Luis Almagro: "Maduro ordenó el incendio y destrucción de camiones con comida y medicamentos", disparó ante el gesto adusto y mirada de circunstancia de quienes le rodeaban.

https://youtu.be/fzRIhIHuE8c

Esta imagen no deja de ser sintomática, en opinión de Aguilar. "En aquel momento, en ese día, ellos tenían el convencimiento de que las Fuerza Armada [Bolivariana] se iba a desmoronar, que iba a quitar del poder a Maduro, que iban a ganar y que iba a ser un paseo. En función de eso se permitió alegremente mentir de una forma tan descarada y casi tan infantil". 

"El problema es que cuando eso no ha sucedido, cuando vemos que pasan los días y las semanas y este señor [Guaidó] sólo manda en la oficina del despacho en el que está metido desde donde graba sus mensajitos para YouTube, entonces le vemos como un personaje ridículo, quemado. Este era un hombre que estaba destinado a ser quemado dentro de un plan mucho más general de asalto a un régimen político y a una nación soberana como Venezuela", subraya el analista.

En ese mensaje, Guaidó hizo un tres por uno: lanzó tres mentiras de una vez, y en una línea. Y es que la investigación del periódico norteamericano también demuestra, aparte de que Maduro no ordenó el incendio, que entre esa 'ayuda humanitaria', ni había comida, ni había medicamentos. Es lo que se puede leer en el rotativo:

"La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal proveedor de la ayuda que estaba en el puente para ser cruzada desde Cúcuta, no tenía medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación. Un funcionario de alto nivel que estaba en el puente ese día de febrero le dijo a The New York Times que el envío quemado contenía suministros como guantes y tapabocas, pero no medicamentos. Videos revisados por el Times muestran que algunas cajas tienen kits de cuidado e higiene, que, según lo que los estadounidenses identificaron en sus listas, tenían suministros como jabón y pasta dental".

Entonces, desde los niveles más altos retuitearon la mentira de Guaidó. En este sentido, el NYT llama las cosas por su nombre: "El día del incendio el Gobierno de Colombia estuvo entre quienes promovieron la teoría de que Maduro era responsable de ordenar el incendio. La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez publicó una fotografía de lo que llamó 'Uno de los camiones incinerados por los colectivos por orden de Maduro. Prefiere destruir comida y medicamentos que alimentar y sanar las enfermedades de su pueblo'".

​Días más tarde, también puso su granito de manipulación y engaño para afianzar el contubernio el asesor de seguridad nacional de Donald Trump: "Maduro ha mentido sobre la crisis humanitaria en Venezuela; contrata a criminales para quemar comida y medicamentos destinados para el pueblo venezolano".

​En este sentido, el analista afirma que "estos señores no dudaron en utilizar todo tipo de artes sucias, entre ellas, la mentira más descarada. Porque hay que ser muy descarado y muy sinvergüenza para lanzar una mentira tan evidente". 

Desde entonces, no se sabe nada de ninguno de los personajes que mintieron al mundo sobre el incendio del camión y de la 'ayuda humanitaria' en sí, en el sentido de una retractación. Ni de ellos, ni de toda la comparsa política y mediática que abona su juego. Y así se refleja también en las redes sociales.

"Claro, cuando la operación falla, lo que se hace es taparse", explica Aguilar. Al final, el fuego que provocó el cóctel molotov que incendió el camión con la 'ayuda humanitaria', alcanzó a Guaidó, quien terminó quemado. 

"Guaidó es un hombre que estaba para ser quemado. […] Su única función es provocar la fractura, crear las condiciones del enfrentamiento y de estallido social; que permita la intervención exterior excusándose en la ayuda humanitaria, en la represión contra el pueblo", concluye Juan Aguilar.

Análisis: Venezuela: resiliencia en tiempos de guerra no convencional

José Negrón Valera 

Anular la racionalidad y el juicio, detonar la solidaridad y las posibilidades de la convivencia ciudadana se constituyen ahora en objetivos preciados de quienes planifican la agresión desde la suntuosa oficina oval.

"Solo cuando una sociedad vive aterrada y obligada a pensar meramente en su
supervivencia, puede aprobar medidas que le son claramente perjudiciales"
(Naomi Klein, 'La doctrina del shock', 2007).

Las palabras de Klein se mueven en las hendiduras que ha provocado la guerra no convencional que Estados Unidos ha decretado contra Venezuela.

No obstante, Washington ha tropezado con un obstáculo cuya naturaleza es muy difícil de someter al juicio de expertos o de los cálculos y algoritmos de las supercomputadoras del Pentágono: el deseo de resistir a la agresión.

Edward Said dijo cierta vez que nunca se dio el caso de un pueblo que se sometiera de manera pasiva y dócil a los designios de los imperios. La resistencia siempre ha sido un signo inscrito en la naturaleza de los oprimidos. Esos que Walter Benjamin, situaba en "estado de emergencia permanente" y que llevan no 20, no 100, sino siglos luchando contra el mismo mal: la pulsión de muerte, el deseo de unos por imponer a sangre y fuego su voluntad sobre otros.

Sometidos a una nueva agresión, que ha dejado a la mayoría del país sin energía eléctrica por más de cinco días, conviene revisar un concepto que se ha venido haciendo cada vez más visible en el día a día de los venezolanos: la resiliencia.

Pero no una definición cualquiera, sino aquella que solo brota en los territorios tocados por el drama de la guerra. Una que conocen bastante bien en Palestina, en Yemen, Irak, Siria y también en otras naciones que perdieron mucho más que su territorio, como la antigua Yugoslavia.

Hablemos de esta forma de lucha contra la adversidad, para así conocerla pero sobre todo para cultivarla, en especial, en los niños y niñas. Es esta, una de las tareas más prioritarias, y responsables, que debe emprender el país suramericano.

Sobre la resiliencia en la guerra

Es imposible predecir los efectos que una circunstancia límite como la guerra puede causar en los individuos. La incertidumbre y el miedo son los primeros sentimientos que suelen aflorar y resultan muy perjudiciales para hacerle frente a las duras circunstancias que la realidad impone.

No todos los individuos reaccionan de la misma manera. Mucho menos, cuando en una guerra, y más del tipo no convencional, se hace uso del terrorismo para lograr los fines políticos y militares. El terrorismo conoce bien las tácticas del desequilibrio. Utilizan el azar, el caos para generar amplios sentimientos de angustia y estrés en la población.

La resiliencia, entendida como "la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas", es un 'kit de emergencia', una herramienta psicológica que hace posible enfrentar exitosamente los sentimientos de ansiedad o desasosiego, la angustia o el dolor.

El valor de esta noción es que va más allá de una simple condición intrínseca en los individuos y aunque en algunas personas —ya sea por su historia de vida o condiciones psicológicas- puede estar más presente que en otras, lo importante es que puede ser desarrollada.

Existen 10 consejos que resultan útiles para construir la resiliencia en tiempos de guerra:

1.       Ponerse en contacto con otros: a pesar de que el sabotaje eléctrico en Venezuela afectó los sistemas de telecomunicaciones, en las comunidades y urbanizaciones se organizaron asambleas populares para la organización popular. El aislamiento afecta los procesos de resiliencia.

2.       Ayudarse ayudando a los demás: los lazos de solidaridad deben ser preservados a toda costa. Prestar colaboración en tareas colectivas fue clave para solventar la crítica situación, en especial en lo que supuso acceder a las fuentes de agua potable.

3.       Mantener una rutina diaria: evitar el caos al que se nos quiere someter a través de la guerra no convencional es de alta prioridad. No debe perderse la estructura, ni la rutina del hogar. Dedicarse a elaborar las tareas escolares con sus hijos e hijas, ordenar la casa, aprovechar la falta de luz para el fomento de la lectura, ayuda a bajar las tensiones en el grupo familiar.

4.       Cuidar de sí mismo: no debe perderse de vista al ser humano envuelto en una situación de tensión. La cuenta @neurogastronomo recomendaba, por ejemplo, generar oxitocina u 'hormona de la felicidad' para regular el estrés. Esto es posible enfocándose en actividades que provean bienestar, ya sea desde reunirse en la plaza de la comunidad para conversar, hasta enfocarse en un pasatiempo o hacer ejercicios. Alejarse de la tristeza y la desesperanza, es clave.

5.       Tomarse un descanso de las noticias: la guerra no convencional utiliza las redes sociales y la saturación de noticias falsas como modo para el desequilibrio emocional y psíquico. Es natural que busquemos información para ayudar a sobrellevar la situación, pero deben evitarse vías no oficiales o cuyo mensaje promueva la desesperanza y la ansiedad colectiva.

6.       Tener un plan: la incertidumbre es un gran aliado de las malas decisiones y un combustible para el estrés. Es necesario elaborar un plan general, con familiares y vecinos, sobre cómo actuar en medio de las crisis. Establecer protocolos de comunicación, lugares de reunión, listas sobre personas o instituciones a quienes acudir en caso de emergencia brinda tranquilidad general.

7.       Preparar un kit de seguridad: al igual como se recomienda en los casos de amenaza de sismos. Este no solo debe contener lo que usualmente se aconseja (agua, enlatados, baterías, medicinas), sino también algunas cosas personales que le permitan sentirse a gusto en caso de que lo necesite: un libro favorito no estaría de más.

8.       Alimentar una visión positiva de sí mismo: aquí aplica la máxima de 'conócete a ti mismo'. No hay mejor manera de afrontar la adversidad, identifique sus fortalezas y debilidades. Considere siempre que se suele ser más fuerte de lo que usted mismo piensa.

9.       Mantener las cosas en perspectiva: la ansiedad genera la búsqueda de respuestas y soluciones de inmediatas. Trate, en toda ocasión, de poner la mente en el largo horizonte. Coloquialmente existe una frase que lo define: no hay mal que dure cien años. No existe ninguna circunstancia, por más dolorosa o difícil que parezca, que dure para siempre. Use los ejemplos de victorias anteriores para inspirarse y créame que en Venezuela abundan estos ejemplos.

10.   Mantener una actitud positiva: el objetivo preferido de la guerra no convencional es la esperanza. Aléjese de las perspectivas, discursos y actitudes negativas. Enfóquese en lo positivo y en lo que le causa alegría. Ya lo decía Argimiro Gabaldón, líder guerrillero venezolano: "Somos la vida y la alegría en constante lucha contra la tristeza y la muerte". Aférrese a ese mantra.

Resiliencia infantil

Un texto emocionalmente difícil de abordar es el que nos provee JayBerk, psicólogo perteneciente a la Asociación Americana de Psicología y quien creó un manual para la UNICEF sobre cómo tratar a los infantes durante los conflictos bélicos. En él se hace un recuento sobre las experiencias vividas durante el abordaje a los infantes de la antigua Yugoslavia.

Allí se explica que los niños sometidos a situaciones límite tienden a experimentar un abanico amplio de emociones y experiencias particularmente estresantes. Los adultos en especial, ya sean padres o maestros, deben generar un círculo de confianza para "escuchar pensamientos y preocupaciones de los infantes sin juzgarlos". Resulta imprescindible "imponer sus propios temores a los niños" y entender que muchas veces las propias reacciones de los niños son un reflejo de lo que ven en sus padres y adultos que los rodean.

Por último, aunque debería estar en el tope de prioridades, hay que "comunicarles esperanza positiva, para que las experiencias pasadas de los niños no los lleven a tener una perspectiva pesimista del futuro".

En el caso de los niños bosnios, Berk observó que "el aislamiento favorecía la pérdida de la resiliencia, ya que el contacto con los demás era necesario para proveer algún tipo de equilibrio, una mirada positiva y una reformulación del significado de las experiencias". La desesperanza para Berk, deviene en una epidemia que debe ser controlada a toda costa. "Cuando un niño llegaba a sentirse desesperanzado, tenía menos energías para sobrevivir", afirma.

Para Berk, su experiencia en Bosnia le permitió entender que existen una serie de factores, internos y externos que deben ser protegidos, fomentados e inculcados para promover la resiliencia infantil. Ellos son:

El 'espíritu de solidaridad': "Si en lugar de sentirse aislado, el niño experimentaba un espíritu de solidaridad en su entorno humano, esto ayudaba enormemente a su salud mental".

La 'habilidad para pedir ayuda': "Algunos niños tenían la capacidad natural de atraer el cuidado que necesitaban de los adultos para disminuir los trastornos emocionales. Esta habilidad constituía una ventaja importante".

'Habilidad para advertir el peligro y evitarlo': en las zonas donde no había ataques o guerra, los niños no eran conscientes del peligro, sin embargo, en otros casos sí. Esto promueve mecanismos de defensa que les permite hacer frente de manera mucho más correcta a la adversidad.

'Habilidad para relajarse y calmarse': "Algunos niños poseían una habilidad natural para controlar sus ansiedades de modo que no se tornaran abrumadoras. Otros eran capaces de encontrar personas que pudiesen ayudarlos con esta tarea y enseñarles técnicas de relajación".

Venezuela, territorio de Resiliencia

Durante los momentos más tensos que se vivieron a propósito del sabotaje eléctrico, el Gobierno nacional, encabezado por Nicolás Maduro, tomó la determinación de desplegarse por todo el país. Los hospitales fueron priorizados, así como las comunidades populares.

​Una de las labores más importantes y significativas fue la que realizó la Alcaldía de Caracas. Llevaron a los hospitales infantiles de la ciudad grupos de artistas y cantautores, para convertir la difícil circunstancia en lo que Boris Cyrulnik considera es el fin último de todo proceso de resiliencia: el "mensaje de esperanza" que nos invita a entender la adversidad con otros ojos y promover "que ninguna herida sea un destino".

Algo que Berk comprendió en su experiencia en los Balcanes es que la devoción a una causa es el soporte vital que permite superar la adversidad.

"Una causa crea un tema central de vida y por lo tanto una conexión con los demás. Los niños que poseían una causa estaban más preparados para abocar sus energías en sus capacidades positivas en lugar de sentirse solos, aislados o sin un objetivo. La resiliencia aumentaba cuando parte de esa energía provenía de un proyecto futuro. El poseer una causa también aumentaba la posibilidad de acción. Dicha acción fomenta la resiliencia, ya que crea una sensación de control sobre el destino de uno mismo".

Los costosos informes producidos por los tanques de pensamiento estratégico occidentales siguen sin entender que el pueblo venezolano está soportado desde hace siglos por el compromiso con la causa de la libertad. Quieren sembrar la semilla del odio, de la división, de la desesperanza. Se nos fuerza hasta el límite, hasta lo inconfesable. Se burlan públicamente del dolor causado, consideran la muerte una inversión.

No nos conocen, nos subestiman. No entienden, que así como en los versos de la poeta venezolana Dariela Tello, Venezuela ya decidió su destino.