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TIFLIS (Sputnik) — Las autoridades de Georgia decidieron satisfacer una parte de las exigencias de los manifestantes y celebrar en base al sistema proporcional las elecciones parlamentarias en 2020, declaró el líder del partido gobernante Sueño Georgiano, Bidzina Ivanishvili.

"Sueño Georgiano decidió celebrar las elecciones parlamentarias en 2020 en base al sistema proporcional con el umbral del cero", dijo Ivanishvili ante la prensa.

Según la Constitución de Georgia, las elecciones parlamentarias basadas en el sistema proporcional debían celebrarse en 2024.

El 20 de junio, durante la apertura de la 26 sesión de la Asamblea Interparlamentaria de la Ortodoxia (AIO) que aglutina a las delegaciones de 25 países, un grupo de radicales irrumpió en el Parlamento georgiano y atacó al presidente del organismo internacional, el legislador ruso Serguéi Gavrílov.

Frente a la sede legislativa se produjeron choques violentos entre elementos radicales y la policía, que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

Las protestas, según el último balance, se saldaron con unos 240 heridos y más de 300 detenidos.

Los manifestantes, a los que se unieron facciones de la oposición, protestaban por la visita de la delegación rusa a Georgia y exigían la dimisión del presidente del Parlamento, Irakli Kobajidze, y del ministro del Interior, Gueorgui Gajaria.

Kobajidze presentó el 21 de junio su renuncia.

Posteriormente, los manifestantes exigieron la liberación de todos los activistas detenidos durante las protestas, el adelanto de las elecciones parlamentarias y que estas se celebren en base al sistema proporcional.

Lavrov atribuye los desórdenes en Georgia a la 'ingeniería geopolítica' de Occidente

MOSCÚ (Sputnik) — Los recientes desórdenes en Georgia son resultado de la ingeniería geopolítica de Occidente, afirmó el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

Al reunirse este 24 de junio con los directores de varias ONG regionales, el canciller ruso recordó que un seguimiento ciego de los consejos foráneos privó a la vecina Ucrania de su base industrial, relegándola al rango de solicitante de ayuda internacional y provocando una emigración colosal de la mano de obra.

"Otro exponente de las consecuencias de la ingeniería geopolítica a que se dedican nuestros colegas de Occidente es Georgia, donde los tutores occidentales están dispuestos a hacer la vista gorda ante los desórdenes y la rusofobia de los nacionalistas con tal de romper los vínculos del pueblo georgiano con nuestro país y reescribir nuestra historia común", declaró Lavrov.

El 20 de junio, durante la apertura de la 26 sesión de la Asamblea Interparlamentaria de la Ortodoxia (AIO) que aglutina a las delegaciones de 25 países, un grupo de radicales irrumpió en el Parlamento georgiano y atacó al presidente del organismo internacional, el legislador ruso Serguéi Gavrílov.

Frente a la sede legislativa se produjeron choques violentos entre elementos radicales y la policía, que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

La presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili, declaró a Rusia "enemigo e invasor" del país y le acusó de aprovecharse de las protestas, que se saldaron con unos 240 heridos y más de 300 detenidos.

Moscú rechazó categóricamente estas declaraciones y condenó la agresión contra la delegación rusa, que catalogó de "provocación rusófoba".

Ante el aumento de la tensión el Gobierno ruso suspendió los vuelos de las compañías aéreas rusas a Georgia y los de las aerolíneas georgianas a Rusia a partir del próximo 8 de julio.

El Kremlin lamenta la "histeria rusófoba" en Georgia

MOSCÚ (Sputnik) — El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, lamentó la "histeria rusófoba" en Georgia.

Al comentar la suspensión de los vuelos directos entre Moscú y Tiflis, el representante del Kremlin recordó que parlamentarios y periodistas rusos "se enfrentaron con una actitud agresiva por parte de los ultras".

"En general, podemos constatar que en Georgia reina una histeria marcadamente rusófoba, azuzada por elementos radicales. Solo podemos lamentarlo", dijo Peskov.

Las restricciones que se han impuesto son "forzadas", según él, y se deben a las razones de seguridad.

"La existencia de una amenaza directa para los rusos ha sido el motivo para introducir esas restricciones temporales", afirmó.

Una vez que la situación se haya normalizado, agregó el portavoz del Kremlin, será posible reconsiderar la decisión tomada.

La situación en Georgia, a juicio del portavoz del Kremlin, "tiene ciertos visos de crisis política interna, pero no es asunto nuestro".

"Sí lo es cuando adquiere un carácter antirruso, eso sí que es preocupante", añadió.

Con respecto al supuesto deterioro de la calidad de vinos y demás bebidas alcohólicas procedentes de Georgia, que el Servicio ruso de Protección de los Derechos del Consumidor (Rospotrebnadzor) alegó al anunciar este lunes que endurece el control sobre estos productos, Peskov afirmó que "son medidas preventivas para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos".

"No hay ningún conflicto político aquí", aseguró.

El 20 de junio, durante la apertura de la 26 sesión de la Asamblea Interparlamentaria de la Ortodoxia (AIO) que aglutina a las delegaciones de 25 países, un grupo de radicales irrumpió en el Parlamento georgiano y atacó al presidente del organismo internacional, el legislador ruso Serguéi Gavrílov.

A los activistas radicales de la oposición les escandalizó que el diputado ruso, al que algunos medios georgianos acusan de haber apoyado a los separatistas abjasios, se sentara en el sillón del presidente durante el foro.

Frente a la sede legislativa se produjeron choques violentos entre elementos radicales y la policía, que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

La presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili, declaró a Rusia "enemigo e invasor" del país y le acusó de aprovecharse de las protestas, que se saldaron con unos 240 heridos y más de 300 detenidos.

Moscú rechazó categóricamente estas declaraciones y condenó la agresión contra la delegación rusa, que catalogó de "provocación rusófoba".

Georgia rompió relaciones diplomáticas con Rusia tras el reconocimiento de la secesión de Abjasia y de otra antigua autonomía, Osetia del Sur.

Ante el aumento de la tensión, el Gobierno ruso suspendió los vuelos de las compañías aéreas rusas a Georgia y los de las aerolíneas georgianas a Rusia, a partir del próximo 8 de julio.

Sanciones de EEUU a Irán

Además, el portavoz afirmó que Rusia considera que las nuevas sanciones de EEUU contra Irán son ilegales.

"Consideramos que estas sanciones son ilegales, es todo lo que se puede decir", dijo Peskov al comentar la reacción de Rusia a las nuevas sanciones de EEUU contra Irán.

El presidente de EEUU, Donald Trump, avanzó el 22 de junio que este 24 de junio se dará a conocer una batería de fuertes restricciones adicionales contra Irán.

El 20 de junio, la Guardia Revolucionaria de Irán derribó un dron espía estadounidense que había incursionado en el espacio aéreo del país, en el estrecho de Ormuz.

El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) admitió el derribo de vehículo no tripulado RQ-4A Global Hawk afirmando que los hechos se produjeron en aguas internacionales.

El Gobierno de Irán presentó una protesta ante la ONU por la violación de su espacio aéreo por parte de Estados Unidos.

Las tensiones entre Washington y Teherán siguen en aumento desde mayo de 2018, tras la retirada unilateral de EEUU del Plan de Acción Integral Conjunto y la imposición de varias baterías de sanciones contra Irán.

Un año después Teherán respondió con la suspensión parcial de las limitaciones establecidas por el acuerdo nuclear.

Durante las últimas semanas, EEUU anunció el envío de importantes refuerzos militares a Oriente Medio, incluido un portaaviones, un destructor de misiles guiados, aviones espías, bombarderos B-52, aviones de combate F-15 y misiles Patriot.

Estados Unidos incrementó su presencia militar en la zona con el argumento de que busca contener a Irán y sus aliados, a los que acusa sin pruebas de realizar supuestos actos de sabotaje contra buques petroleros.

En concreto, Washington imputó a los iraníes los ataques del 12 de mayo cerca del puerto emiratí de Fuyaira y los del 13 de junio en el golfo de Omán.