Portada - Últimas noticias

Casi nadie puede creer que una superpotencia como EE.UU. ejecute las estrategias que le traza un pequeño ‘think tank’ proisraelí para presionar a Irán.

Para conocer el próximo paso de Washington ante Irán, es suficiente leer los artículos de un solo laboratorio de ideas: la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), según señala un artículo publicado este domingo por la agencia iraní de noticias Fars.

Fundada en 2001, la FDD se ha dedicado a aumentar la tensión entre Estados Unidos e Irán y, ahora, se ha convertido en “el arquitecto principal”, empero “no oficial” de las políticas antiraníes de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump.

Las huellas del ‘think tank’, pequeño, pero influyente en la Casa Blanca, se pueden ver en casi todas las políticas y medidas que adopta Trump contra Irán.

Trump, bastante inspirado por las iniciativas antiraníes del FDD, que se derivan por supuesto del régimen de Tel Aviv, convierte las ideas en políticas prácticas.

FDD propone la estrategia y la Casa Blanca la ejecuta

A continuación les presentamos algunas de las propuestas de la Fundación para la Defensa de las Democracias que Trump las ha convertido en realidad.

1- Propagar la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo nuclear

La FDD fue una de las estrategas en propagar la incertidumbre sobre la extensión de los alivios de las sanciones antiraníes y mostrar que el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 por Teherán y el Grupo 5+1, entonces formado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania, estaba a punto de colapsar, en un intento para aislar a Irán.

Poco antes de que Trump firmara un decreto para seguir aliviando las sanciones contra Irán, el director de la FDD, Mark Dubowitz, indicó en su cuenta en Twitter que Trump debía aliviar las sanciones nucleares y al mismo tiempo, anunciar nuevas restricciones no nucleares contra el país persa.

Siguiendo el guion del laboratorio de ideas, el mandatario estadounidense propagó la incertidumbre sobre el futuro del pacto nuclear, al firmar en 2017 un decreto para aliviar las sanciones nucleares a Irán, pero, también sancionó a siete individuos y entidades por el programa de misiles del país persa.

El magnate republicano siguió la misma política hasta sacar por completo al país del acuerdo nuclear, de nombre oficial el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés) y reimpuso todas las sanciones nucleares, además de decretar muchas más en contra de Irán. La iniciativa también se derivaba de la FDD.

Poco antes del 8 de mayo del 2018, cuando EE.UU. salió del pacto, el ‘think tank’ había ideado que la Casa Blanca no ratificara que Irán seguía comprometido con el PIAC, y luego de salir del mismo, EE.UU. debía decantarse por presionar por un nuevo pacto al estilo Trump. El escenario se puso en marcha, tal y como había planeado la FDD.

2- Incluir al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en la lista negra

Las huellas del laboratorio de ideas de EE.UU. también son visibles en la decisión de Trump de declarar “organización terrorista” al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, el pasado 8 de abril.

Desde hace mucho tiempo, la FDD publicaba artículos y enviaba expertos al Congreso estadounidense para facilitar la medida y duplicó los esfuerzos tras la llegada de Trump al poder, tras ganar las Presidenciales del 2016.

Ante las crecientes críticas al plan desde ciertos sectores, diputados demócratas y asesores del propio presidente sobre las consecuencias de incluir al CGRI en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), la FDD emitió una nota, en la que apostillaba que el presidente podía recurrir al decreto 13224 para forzar la implementación de la medida. No resultó sorprendente que el inquilino de la Casa Blanca se dejara llevar por el aludido ‘think tank’.

3- Idear que Irán estaba vinculado con Al-Qaeda

El secretario del Departamento de Estado estadounidense, Mike Pompeo, avisó por primera vez de los supuestos vínculos entre Irán y los terroristas de Al-Qaeda en una reunión organizada por la FDD.

Pompeo, quien fungió desde el 23 de enero de 2017 hasta el 26 de abril de 2018, como director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU., indicó que dicha organización difundiría en breve unos documentos para “presionar a Irán”.

La FDD publicó una serie de documentos que había recibido de la CIA para vincular a Irán con el terrorismo, sin embargo, el documento “más importante” de los miles, era una nota que, al parecer, pertenecía a Al-Qaeda, “sin nombre del supuesto autor ni firmas o fechas”.

¿De dónde viene tanta influencia?

Para averiguar las razones detrás de tanta influencia del ‘think tank’, hay que profundizar en su origen y las intenciones de sus patrocinadores.

La FDD se estableció en abril de 2001, en Washington (capital de EE.UU.) por orden del exdirector de comunicaciones del Comité Nacional Republicano Clifford May y recibe financiamentos y donaciones de un grupo de magnates proisraelíes.

El objetivo de la institución no es tal y como declara: “promover el pluralismo, defender los valores democráticos y luchar contra las ideologías que impulsan el terrorismo”, dado que Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), que tienen un largo historial de auspicios al terrorismo a sus espaldas, están entre los aliados más cercanos de la FDD.

Los patrocinadores financieros del laboratorio de ideas tienen lazos con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y los estadounidenses que son considerados enemigos a ultranza de Irán.

En respuesta a tantos años de hostilidades y posturas iranófobas, el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores anunció ayer sábado que había incluido en su lista de sancionados a la FDD y su director por su papel en las draconianas sanciones de EE.UU. a Irán.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS