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Twitter ha censurado una información del diario estadounidense The New York Post en la que aparecen emails y documentos de Hunter Biden, hijo del candidato demócrata a la Presidencia de EEUU, Joe Biden, que probarían que el ex vicepresidente durante la administración Obama habría utilizado su cargo para beneficiar a la empresa ucraniana Burisma Holdings, a cuya junta pertenecía su mencionado hijo.

La información publicada por el diario neoyorquino exponía que el hijo del hoy candidato demócrata a la Casa Blanca maniobró para presentar al entonces vicepresidente Joe Biden a un ejecutivo de la ucraniana Burisma, empresa gasística que en ese momento -años 2015 y 2016- estaba siendo investigada por el fiscal general ucraniano, Viktor Shokin. Según el entorno de Trump, Joe Biden habría forzado la destitución del fiscal que investigaba a la empresa de su hijo mediante una llamada telefónica al ex presidente de Ucrania, Petro Poroshenko. Shokin dejó de ser fiscal general en marzo de 2016.

El diario The New York Post publicó este miércoles, tanto en su edición en papel como en la digital, una exclusiva en la que mostraba una colección de correos electrónicos intercambiados entre Hunter Biden y Vadym Pozharskyi, también miembro de la junta de Burisma. Entre estos correos, destaca uno enviado por el ejecutivo ucraniano el 17 de abril de 2015 en el que agradece a Hunter Biden el que le «invite a Washington DC y darme la oportunidad de conocer a tu padre [el vicepresidente Joe Biden] y pasar un tiempo juntos. Es realmente un honor y un placer».

Estos correos dejan en una situación complicada en plena campaña electoral a Joe Biden, que siempre había negado cualquier implicación directa con el trabajo en Ucrania de su hijo. «Nunca traté nada que tuviera que ver con Ucrania, siempre hemos mantenido todo separado», llegó a afirmar Biden recientemente en un debate durante la carrera para la nominación en el Partido Demócrata.

Pues bien, las redes sociales Twitter y, en menor medida, Facebook decidieron frenar la difusión de esta noticia a través de sus redes. Twitter censuró directamente la noticia, eliminándola por completo, mientras que Facebook optó por «reducir» su circulación.

Esta censura de una noticia tan sensible a escasas tres semanas de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y de tamaña gravedad para el rival de Donald Trump concentraron la mayor parte de la atención mediática en dicho país, ante este inquietante ataque a la libertad de expresión.

Explicaciones

El senador republicano Ted Cruz, que preside actualmente un subcomité de supervisión y derechos federales, remitió una durísima carta al presidente ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, denunciando que la red social «no sólo está prohibiendo a sus usuarios compartir esta noticia en sus cuentas, sino que prohíbe al propio New York Post colgar su propio contenido».

En su misiva, lanza a Twitter varias preguntas: «Si Twitter no impidió al New York Times compartir su noticia sobre el pago de impuestos del presidente Trump, ¿podría explicar qué principio de neutralidad política explica que esta noticia sea tratada de forma diferente? ¿Ha restringido Twitter alguna noticia publicada por algún gran medio sobre Donald Trump? ¿Ha estado Twitter o alguno de los empleados que hayan decidido censurar esta noticia en contacto de cualquier modo con la campaña de Biden y [su candidata a vicepresidenta] Harris o con algún miembro de su equipo en relación con esta noticia?».

Por su parte, otro senador republicano, Josh Hawley, ha pedido a la Comisión de Elecciones Federales -FEC, el equivalente a la Junta Electoral Central en España- que investigue a Facebook y Twitter «por posibles contribuciones ilegales en especie» a la campaña de Biden, solicitando «medidas correctivas para evitar una mayor interferencia en las elecciones presidenciales de 2020».

Justificar la censura

Ante el revuelo causado por esta censura, pasadas las 2 de la mañana en horario español, las ocho de la tarde en Washington DC y Nueva York, desde Twitter daba por fin de forma oficial una respuesta, tratando de justificar su censura.

El presidente ejecutivo de la red social, Jack Dorsey, concedía que la política de comunicación había sido «inaceptable», pero hasta ahí llegaba su acto de contrición. El ‘pope’ del llamado ‘microblogging’ se explicaba aduciendo que «nuestras acciones en relación al artículo del New York Post no fueron genial, y bloquear la URL para compartir el artículo mediante tuits o mensajes directos con cero contexto sobre el por qué de nuestro bloqueo es inaceptable». Dejaba, a continuación, que se encargase de la argumentación la cuenta perteneciente al departamento de seguridad de Twitter.

Ésta aseguraba que «queremos aportar una aclaración muy necesaria sobre las acciones que hemos tomado con respecto al New York Post», justificando a continuación la censura. Y, de forma acaso sorprendente, la primera y gran razón esgrimida se refería a que en las imágenes que aparecían en el artículo «se incluye información personal y privada como direcciones de correo electrónico y números de teléfono que violan nuestras reglas».

Sólo a continuación se referían al argumento con el que desde las filas demócratas se había atacado la noticia a lo largo del día, que es el del origen de la información.

La información divulgada por el New York Post se basa en correos electrónicos recuperados de un ordenador que supuestamente habría pertenecido a Hunter Biden y que fue llevado a reparar a un servicio técnico en el estado de Delaware, y que nunca habría sido recogido. Esta información habría llegado al ex alcalde de Nueva York -y abogado de Donald Trump- Rudy Giuliani, quien habría entregado una copia al rotativo neoyorquino.

Según la argumentación ofrecida por Twitter para justificar su censura, «los materiales incluidos en la noticia violan nuestra Política de Materiales Hackeados», de nuevo especificando que «nuestra política se refiere a enlaces o imágenes de material hackeado en sí mismas, no a noticias sobre este tipo de materiales».

El New York Post denunció que Twitter no sólo bloqueó el acceso a sus noticias sobre los correos entre el hijo de Joe Biden y la empresa ucraniana para la que trabajaba, sino que llegó a mostrar a los usuarios que trataban de acceder a la noticia original una alerta advirtiendo que la página de su periódico podría ser «no segura».

Twitter sigue los pasos de Facebook y también eliminará publicaciones que «discutan» el Holocausto

Twitter ha anunciado este miércoles una actualización de su política contra conductas de incitación al odio con la que eliminará publicaciones que «nieguen» o «minimicen» el Holocausto, días después del anuncio de Facebook que también vetará este tipo de contenido.

Hasta el momento, la política de Twitter no estipula explícitamente que negar actos o eventos violentos vaya en contra de las reglas, pero según una portavoz de la compañía «los intentos de negar o minimizar» eventos de violencia, incluido el Holocausto, se eliminarán a partir de ahora.

«Condenamos enérgicamente el antisemitismo y las conductas que incitan al odio no tienen cabida en nuestro servicio», ha asegurado la portavoz, como informa la agencia estadounidense Bloomberg.

Asimismo, ha resaltado que cuentan con «una sólida política contra el ‘ensalzamiento de la violencia’ y tomamos medidas contra el contenido que alaba o elogia los actos históricos de violencia y genocidio, incluido el Holocausto».

El director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció este unes que la compañía vetará todos los contenidos que «nieguen» o «distorsionen» el Holocausto, después de que un estudio revelara que el algoritmo utilizado por la empresa favorece presuntamente el negacionismo.

Zuckerbreg, que aseguró en un comunicado encontrarse «entre la espada y la pared», añadió que había librado una batalla entre «defender la libertad de expresión y hacer frente al daño causado por minimizar o negar el horror del Holocausto». Finalmente, esta decisión se vio motivada por el aumento del antisememitismo a nivel mundial.

Una encuesta reciente realizada a personas de entre 18 y 39 años en Estados Unidos revela que casi una cuarta parte de los participantes dice creer que el Holocausto es un mito o ha sido exagerado.

Cómo una importante publicación estadounidense terminó en la lista negra de Facebook

Un artículo de The New York Post que revela las mentiras de Joe Biden sobre sus asuntos con Ucrania, Facebook y Twitter han sido incluidos en la lista negra para suprimir la libertad de expresión a favor del Partido Demócrata de Estados Unidos.

No es la primera vez que dos importantes redes sociales estadounidenses luchan contra esos medios de comunicación que difunden información que contradice la posición de las élites occidentales.

Las redes sociales prohíben a los usuarios enlazarse a un artículo de este periódico, que trata sobre los asuntos ucranianos de Joe Biden y su hijo Hunter.

Este último, como saben, fue miembro del consejo de administración de la empresa energética ucraniana Burisma. Al no tener experiencia en este ámbito, consiguió este puesto gracias a la influencia de su padre. Además, Joe Biden, siendo vicepresidente de Estados Unidos, obligó a Petro Poroshenko a destituir a Viktor Shokin del cargo de fiscal general de Ucrania. Biden argumentó que la razón de esto fue supuestamente la corrupción en el departamento. De hecho, Shokin comenzó a controlar el fraude financiero en Burisma.

Biden ahora niega cualquier vínculo con la empresa ucraniana. Afirmó que nunca había hablado de negocios extranjeros con su hijo, pero un artículo del New York Post muestra que el demócrata mintió abiertamente a los votantes. A disposición de la publicación había copias de datos de una computadora portátil, que podrían haber pertenecido a Hunter Biden. Se ha conservado correspondencia, de la que queda claro que el ex vicepresidente se comunicó con el representante de Burisma.

La administración de Facebook ha limitado la frecuencia de esta información que aparece en las noticias de los usuarios. Twitter generalmente prohibió a las personas vincularse al New York Post.

El portavoz de Facebook, Andy Stone, ha anunciado públicamente que la empresa detendrá la difusión de información objetable para el Partido Demócrata de Estados Unidos. Según él, de acuerdo con la política de Facebook, los administradores pueden tomar medidas sobre el contenido que consideren inexacto.

Twitter explica sus acciones diciendo que el artículo viola la política de distribución de materiales obtenidos mediante piratería, aunque esto no se aplica a los datos obtenidos por el New York Post. Fueron descubiertos por el dueño de una tienda de electrónica, donde una computadora portátil estaba empapada en agua. Posteriormente no pudo contactar con el cliente, y los materiales que encontró fueron entregados al abogado del presidente de los Estados Unidos, Rudolph Giuliani.

El jefe de comunicaciones demócratas de Facebook admite la historia de SHADOWBANNING NYPost en los correos electrónicos de Hunter Biden

La censura fue solo una medida temporal hasta que los " socios externos de verificación de hechos de Facebook " pudieran sellar su sello de (des) aprobación en la historia, aclaró Stone en un tweet posterior , aparentemente confirmando que había marcado preventivamente la historia como desinformación. Stone promociona abiertamente su historia con el Partido Demócrata en su perfil de Twitter, que muestra que trabajó con el Comité de Acción Política de la Mayoría de la Cámara, la senadora demócrata de California Barbara Boxer, el Comité de Campaña del Congreso Demócrata y el representante demócrata de California Jerry McNerney.

El anuncio de Stone llamó la atención del comisionado federal de Comunicaciones, Brendan Carr.

La historia de la " bomba " que Stone estaba tan ansioso por mantenerse alejado de Facebook de que el joven Biden le había presentado a su padre al ejecutivo energético ucraniano Vadim Pozharskyi, un alto empleado de Burisma Holdings, menos de un año antes de que el vicepresidente de Kiev obligara a Kiev a despedir a un fiscal. que estaba investigando Burisma. A Hunter Biden se le pagó infamemente $ 83,000 por mes para sentarse en el directorio de Burisma, a pesar de no tener experiencia ni con Ucrania ni con el sector energético.

La historia del Post se basa en correos electrónicos supuestamente recuperados de una computadora perteneciente a Hunter Biden por un reparador al que se le dio la computadora portátil para que la arreglara en abril pasado. En otro correo electrónico, Pozharskyi supuestamente le pregunta a Hunter cómo podría " usar su influencia " en nombre de Burisma con la administración Obama. Tanto la computadora como su disco duro fueron supuestamente confiscados en diciembre por el FBI después de que el técnico se puso en contacto con la agencia, pero el técnico afirmó haber hecho copias del material incriminatorio.

Después de que la historia ya había circulado en las redes sociales, la campaña de Biden intervino para negar que hubiera tenido lugar cualquier reunión entre Biden y Pozharskyi, aunque en particular no comentó sobre ninguno de los aspectos más lascivos de las historias del Post, incluidas fotos y videos que parecen mostrar al hijo del candidato fumando crack y teniendo relaciones sexuales.

Aparentemente, preparándose para el impacto del verificador de hechos, el Post informó que el informante que había filtrado los correos electrónicos estaba trabajando con el Comité de Asuntos Gubernamentales y Seguridad Nacional del Senado para verificar la información. Afirmó haberse comunicado con el comité en septiembre después de que publicara un informe sobre los aparentes conflictos de intereses de Biden, que incluía un pago de $ 3,5 millones de la esposa del exalcalde de Moscú a una empresa cofundada por Hunter Biden.

El feed de Stone en Twitter se eriza con alardes sobre la supresión de contenido en Facebook, incluidas las afirmaciones de que la plataforma " mostró advertencias en más de 150 millones de piezas de contenido " que habían sido " desacreditadas por uno de nuestros verificadores de datos externos ", eliminado " más de 120.000 piezas de contenido de Facebook e Instagram ”por violar su política de EE. UU. sobre la interferencia de los votantes, y“ rechazó los envíos de anuncios antes de que pudieran publicarse alrededor de 2,2 millones de veces. "

Sin embargo, Facebook está lejos de ser la única plataforma de redes sociales que atrae a los apparatchiks demócratas. El ejecutivo de comunicaciones de Twitter, Nick Pacilio, trabajó anteriormente como secretario de prensa de la candidata demócrata a la vicepresidencia Kamala Harris, mientras que el jefe editorial de la plataforma para Europa, Medio Oriente y África, Gordon MacMillan, es miembro de la infame unidad de guerra de información de la 77a Brigada del ejército del Reino Unido.

Twitter aplicó una pantalla de advertencia a la historia del Post a última hora de la tarde del miércoles, presentando a los usuarios que hicieron clic en el enlace con una alerta de que "el enlace puede no ser seguro ".

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