La guerra de conspiración desencadenada por la muerte abrupta de Jeffrey Epstein, librada bajo pancartas anti-Clinton y anti-Trump, solo tiene una explicación lógica: Rusia, afirmó el senador Marco Rubio, ya que el propio líder estadounidense avivó la controversia.

La muerte del deshonrado financiero y traficante sexual condenado ha incendiado las redes sociales. El hecho de que su «aparente suicidio», como las autoridades siguen llamándolo pendiente de investigación, tuvo lugar solo un día después de que un tesoro de documentos judiciales no revelados revelara sus lazos con los más altos rangos del establecimiento estadounidense, incluido el presidente Donald Trump y el ex presidente Bill Clinton — Solo agrega combustible al furor.

Varias teorías de conspiración se extendieron como incendios forestales y Twitter pronto se inundó con mensajes etiquetados #ClintonBodyCount, alegando que la familia del ex presidente podría haber intervenido en todo esto. El hashtag rival #TrumpBodyCount surgió de inmediato, atribuyendo la misteriosa muerte al actual líder estadounidense.

Algunos se apresuraron a acusar a la administración de Twitter de parcialidad y de elegir un bando en esta guerra, minimizando la popularidad del hashtag anti-Clinton y promoviendo deliberadamente el que culpaba a Trump.

Incluso el propio Trumpretuiteó una publicación escéptica de que la muerte de Epstein fue un suicidio, y fue entonces cuando el senador Marco Rubio (Florida) decidió intensificar y culpar a los culpables habituales de la locura: los rusos. El senador acusó a Putin y sus robots (¿Trump incluido?) De «empujar agresivamente» los hashtags virales para «armamentar nuestra polarización».

Marco Rubio: Los robots y trolls de Putin están presionando agresivamente los hashtags en las redes sociales para promover las conspiraciones de Trump y Clinton sobre la muerte de #Epstein.

 

Es triste (y aterrador) ver a tantos estadounidenses a ambos lados de partisanos ayudarlos involuntariamente. 
Putin ha armado nuestra polarización.

 

Sin embargo, el llamado a la unidad no ha logrado convencer a los estadounidenses de que dejen de «ayudar involuntariamente» a esos molestos rusos, ya que no había escasez de personas de ambos bandos discutiendo justo debajo del puesto de Rubio, pero ahora reforzado por los rusos de carrera.

Muchos criticaron a Rubio por luchar contra las teorías de conspiración al presionar a otra. Pero no fue el primero en arrastrar a Moscú a este desastre. Anteriormente, un anfitrión de MSNBC, JoeScarborough, fue objeto de burla por afirmar que la muerte de Epstein definitivamente parece algo que haría la omnipresente mano del Kremlin.

El principe Andrés de Inglaterra huye a España para evitar el "escándalo Epstein" y su foto con una menor

 

De izq. a dcha., el príncipe Andrés, la menor Virginia Giuffre y la 'madame' de Epstein, Ghislaine Maxwell. 

Escondido en una lujosa villa gaditana en la que solo ha tenido que pagar con una fotografía firmada, el príncipe Andrés (59), perseguido por una fotografía suya rodeando con el brazo a una menor con la que supuestamente se acostó, se relaja jugando al golf para huir de uno de los veranos más complicados de su vida. El hijo de la reina Isabel II, que se encuentra en medio del proceso judicial contra su ex amigo Jeffrey Epstein, ha elegido Sotogrande como refugio y a Sarah Ferguson (59) como compañía para huir de un temporal que parece no haber hecho más que comenzar.

El príncipe Andrés se encontraba de vacaciones la semana pasada en el castillo escocés de Balmoral junto a su madre cuando el millonario, que había ingresado en una prisión de Manhattan, apareció ahorcado en su celda. Su muerte llegó apenas un día después de que se revelasen más de 2.000 páginas sobre el caso en el que se le acusa de haber traficado sexualmente con decenas de niñas desde sus residencias de Nueva York y Florida. Entre los nombres que se mencionan aparece el del hijo de la reina, al que se le acusa de haber mantenido relaciones sexuales en al menos tres ocasiones con Virginia Giuffre, la mujer que destapó el caso, cuando ésta aún tenía 17 años.

El duque de York, al que Isabel II intentó mostrar su apoyo sentándose junto a él en la iglesia apenas un día después de que se reavivase el caso, también ha sido acusado de tocarle un pecho a otra menor en 2001 mientras ésta estaba sentada en su regazo y ambos jugaban con una marioneta que le representaba a él mismo. "Sólo recuerdo que alguien sugirió una foto y nos dijo que fuésemos al sofá. Entonces Andrés y Virginia se sentaron en él y pusieron la marioneta en uno de los regazos [de ella]. Yo me senté por mi propia voluntad en el de él y, cuando pusieron la mano del muñeco en el pecho de Virginia, Andrés puso la suya en el mío. Decían que era una broma", recuerda Johanna Sjoberg según los documentos hechos públicos por la justicia estadounidense.

Sarah Ferguson, su ex mujer y con la que parece que ha retomado una relación, se presentó en Escocia un par de días después con la intención de darle su apoyo, pero, tras la llegada antes de los esperado del duque de Edimburgo, con quien no tiene una buena relación, decidió abandonar la residencia en el norte del Reino Unido y poner rumbo a Londres. El príncipe Felipe, de 98 años, nunca le habría perdonado todo lo que rodeó al proceso de divorcio de 1996 y la vergüenza que hizo pasar a la casa real británica cuando apareció una fotografía del millonario John Bryan chupándole el dedo gordo del pie, por lo que se habría negado a estar bajo el mismo techo que ella.

Refugio en Sotogrande

Ferguson, que está empeñada en "cuidar" del príncipe Andrés, optó entonces por volar directamente hasta Heathrow el pasado domingo en un vuelo comercial, mientras que su ex marido decidió coger uno privado este mismo martes para reunirse el miércoles con ella en el aeropuerto de Farnborough. Allí, los duques de York embarcaron de nuevo a bordo de un jet privado -que costó entre 13.000 y 22.000 euros- y una vez llegaron a Málaga cogieron una limusina que les llevó a un resort en Sotogrande, Cádiz, donde llevan veraneando los últimos 10 años.

El complejo en el que se hospedan dentro de la lujosa villa, que es una auténtica fortaleza, está valorado en hasta 41 millones de euros según algunas estimaciones, y entre sus más de 1.800 hectáreas de terreno se encuentran al menos cinco campos de golf, uno de polo e incluso un moderno puerto marítimo. Sus vallas electrificadas y su seguridad privada mantienen además alejados tanto a los curiosos como a la prensa, por lo que se ha convertido en la fortaleza perfecta para aislarse de un escándalo que ha alcanzado una dimensión global.

A cambio de quedarse, el dueño del complejo, que solo ha sido identificado por la prensa inglesa como un "empresario español", le habría pedido únicamente al duque de York una fotografía suya y de su familia dedicada que se habría colocado encima del piano de la sala de música. La procedencia del dueño podría descartar el San Roque Club, adquirido en junio de este año por el ex ministro de Industria y Comercio ruso ViktorKhristenko, pero no el Valderrama, donde se celebró el Andalucía Masters y considerado uno de los mejores del mundo, La Cañada ni el Real Club de Golf de Sotogrande.

La predilección de los duques de York por la Costa del Sol y el sur de España es tal que, según informó el Daily Mail, ambos llevan años escabulléndose hasta una mansión entre Sotogrande y Gibraltar a la que también han acudido en ocasiones sus hijas, Eugenia y Beatriz. La propiedad, ubicada en algún lugar sin identificar de la montaña, les ofrecería la privacidad necesaria al estar rodeada de bosque y de una valla de 3,7 metros de altura que marca un perímetro de al menos un kilómetro con la entrada a la casa. Ésta, además de estar valorada en más de 40 millones de euros, cuenta con un lago, un bosque y un campo de polo dentro de sus 140 hectáreas.

Por los viejos tiempos

Ferguson estaría intentando con este nuevo viaje a Sotogrande no solo mostrar su apoyo público a su ex marido y supuesta pareja sino también consolidar la relación en el momento personal más duro de este. "La duquesa ha insistido en que se han ido juntos de vacaciones para poder cuidar de él y mostrarle al mundo que está a su lado en estos momentos. Él había estado más o menos relajado hasta ahora, que ha empezado a agobiarse a sí mismo. Se ha convertido en la historia más importante del planeta y él está en el centro de ella", ha asegurado una fuente interna citada por el diario TheSun. "Ella se siente como si estuviesen en los viejos tiempos, cuando tomaban juntos el mundo. Sarah es consciente de que tiene que apartarle de los titulares".

Por su parte, la casa real británica, que siempre ha defendido fieramente al príncipe Andrés ante cualquiera de sus deslices, se ha visto obligada a emitir varios comunicados sobre el tema. "Este es un procedimiento que se lleva a cabo en los Estados Unidos y que no le concierne al duque de York. Cualquier mención de actos ilegales contra menores es absolutamente falsa", ha asegurado un portavoz de la institución ante las últimas informaciones que han aparecido en la prensa.

Su aparición, sin embargo, en una fotografía junto a Virginia Giuffre rodeándole la cintura con el brazo en 2001 cuando ésta aún era menor de edad no le ha ayudado. La imagen persigue a la monarquía británica desde que fue publicada y ha sido utilizada para reforzar las acusaciones contra él y las sospechas de que la joven podría estar diciendo la verdad.

Giuffre, que antes se apellidaba Roberts, aseguró en 2015 haber tenido sexo con Andrés de Inglaterra hasta en tres ocasiones en Londres, Nueva York y un año después en una orgía organizada en la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes cuando aún tenía 17 años. En otro de los documentos que ha hecho públicos la justicia estadounidense se habla también de un encuentro entre ambos en una bañera.

En esa isla, que se ha convertido en el centro de la investigación y que fue comprada hace dos décadas, es donde la investigación cree que el ahora difunto acusado organizaba todos los encuentros con menores, a las que alquilaba como esclavas sexuales y de las que abusaban repetidamente dentro de un templo.

En 2015, cuando se vertieron las primeras acusaciones, el juez que llevaba el caso decidió eliminar todas las menciones hacia el duque de York tachándolas de "inmateriales e impertinentes", pero recientemente se ha publicado que el empresario llevaba un diario en el que detallaba minuciosamente su amistad con Andrés a modo de "póliza de seguro", aunque por el momento no ha trascendido su contenido.

Alberto Muñoz - El Mundo

Análisis: La muerte del pedófilo millonario Epstein arrastra a grandes figuras

Vicky Peláez

Los que creen que el sistema estadounidense de prisiones es el más seguro en el mundo están completamente equivocados.

 

"Algunos de los hombres más grandes y poderosos de EEUU están asustados de alguien o de algo". 
(Woodrow Wilson, 1826-1924).

 

El reciente supuesto suicidio del multimillonario financista Jeffrey Epstein, acusado de tráfico y explotación sexual de menores, mientras estaba en una celda en observación especial, demuestra que esas cárceles son cada vez más parecidas a las del tercer mundo.

En el momento del suicidio del magnate financiero, las cámaras de vigilancia del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan, en Nueva York, considerado uno de los más seguros de EEUU, estaban desconectadas. Y los guardias asignados para vigilar a Epstein cada 30 minutos olvidaron cumplir con su deber porque se quedaron dormidos. Después, según The New York Times, falsificaron el registro para encubrir la ausencia de vigilancia durante las tres horas previas al suicidio.

Curiosamente, nadie en el Centro Correccional donde estaba Epstein prestó atención al hecho de que el 24 de julio, 18 días después del encarcelamiento, el financista se desmayó y cayó herido a la entrada de su celda. Resultó que había sido atacado por su compañero de celda, el expolicía Nicholas Tartaglione, candidato a pena de muerte por cuatro asesinatos relacionados con la droga (New York Post, 16-08-19). Fue el aviso, en realidad, de una muerte anunciada. No obstante, tanto su abogado como las autoridades del Centro Correccional de Manhattan, ignoraron aparentemente aquel intento de asesinato. Fueron los propios abogados quienes pidieron después de aquel incidente cambiar el régimen de vigilancia de guardia suicida a la observación especial. Nadie sabe sobre la existencia del informe médico sobre aquel intento y los medios de comunicación globalizados simplemente lo ignoraron y ni siquiera interrogaron a los médicos que atendieron a Epstein.

Todos estos hechos indican que el magnate financiero fue condenado de antemano a la muerte. Y así sucedió el pasado 6 de agosto, cuando Jeffrey Epstein fue encontrado sin vida colgado en su celda. Días antes de su deceso, otro recluso que compartía la celda con Epstein y cuyo nombre nadie en la prisión quiere revelar, fue trasladado a un lugar desconocido dejando solo al financista. La autopsia reveló que el magnate acusado de explotación sexual de menores tenía varios huesos rotos en el cuello, especialmente el hioides, que, de acuerdo con el presidente de la Asociación Nacional de Médicos Forenses, Jonathan L. Arden, se produce mayormente durante el ahorcamiento y estrangulamiento. Todo esto explica los espantosos gritos provenientes de la celda de Epstein que escucharon varios reclusos de las celdas vecinas.

A medida que pasa el tiempo surgen más preguntas que respuestas. Ni el fiscal general de EEUU, William Barr, tiene una clara respuesta sobre la muerte del depredador y esclavizador sexual de adolescentes, Jeffrey Epstein. Lo único que atinó a declarar el fiscal fue que "la muerte de Epstein plantea muchas preguntas, pero nadie escapará de la Justicia". Definitivamente sería tarea muy difícil para las autoridades judiciales resolver este caso, porque hasta los guardias del Centro Correccional de Manhattan se negaron a colaborar con el Fiscal de la Nación. La respetada columnista de The Wall Street Journal, PeggyNoonan, escribió: "Esta historia sobre Epstein, el más famoso prisionero de América, abarca todo. Riqueza, poder, oscuridad, príncipes y presidentes. Gente que posee secretos. Rumores de espionaje".

A la vez, el exagente de la CIA Kevin Ship señaló que, misteriosamente, "el FBI tardó mucho en registrar los apartamentos del magnate financiero en Manhattan y su Isla de las Orgías, su residencia Little St. James, ubicada en las Islas Vírgenes pertenecientes a Estados Unidos. Allí hay mucho material comprometedor sobre gente de mucha importancia. El primero en la lista es Bill Clinton y su Fundación Clinton, que es un fraude. Bienvenido a la élite global. Bienvenido al tráfico humano, pues todo está conectado".

Kevin Ship tiene toda la razón, especialmente ahora que empiezan a salir nombres de la red de sus amigos, colaboradores, clientes de su Isla de la Pedofilia, conspiradores, asistentes nacionales e internacionales a sus fiestas en Manhattan y Palm Beach, que eran transportados en el avión de matrícula № 474AW, que Jeffrey Epstein compartía con la CIA y la DynCorp International —una de las mayores empresas privadas militares, que emplea a 26.000 personas— (Washington Examiner, 10 de agosto 2019). Por mucho que varios medios de comunicación globalizados digan que Epstein no era nadie y que lo único valioso de él eran sus contactos, la realidad de este personaje perverso es completamente diferente.

Es cierto que Epstein nunca pisó una universidad. Sin embargo, manejaba bien los números, y supo rodearse de ricos y poderosos pysegurara su protección idad. Ya en 1982 pudo crear en las Islas Vírgenes la Financial Trust Co. con la ayuda de David Rockefeller. Se calcula que la riqueza actual de este financista y el responsable de una vasta red de trata de personas, en su mayoría menores de edad, es superior a 500 millones de dólares, escondidos en paraísos financieros. Al momento  de su muerte, Epstein estaba en la junta directiva de la Universidad Rockefeller y era miembro de las más poderosas organizaciones mundiales: la Comisión Trilateral y el Consejo de Relaciones Exteriores (CRE), que deciden el futuro del mundo para el beneficio de las élites internacionales. El senador Barry M. Goldwater describió en su libro With No Apologies (1979) el propósito de la Comisión Trilateral, que coincide completamente con la meta del CRE: "Tomar el control de cuatro centros del poder mundial: el político, monetario, intelectual y eclesiástico, para crear un poder económico mundial superior a todos los Gobiernos de los Estados naciones involucrados".

Entonces, el traficante y depredador de menores era uno de estos hombres que estaban definiendo el futuro del mundo. La lista de estos hombres y mujeres poderosos y extremadamente ricos que subían a bordo de su avión, bautizado como Lolita Express, en busca de los placeres carnales con las muchachas menores de 15 años de edad reclutadas en los colegios exclusivos de la élite internacional y entre aspirantes a modelo provenientes de la ex Unión Soviética, Europa Oriental y América Latina, revela el grado de poder de estos personajes, a la altura de su degradación moral. Parece que los hombres fuertes de las sociedades más secretas del planeta, como el BilderbergGroup, Skull and Bones, Bohemian Grove Group, St. Hubertus y de tantas otras instituciones, eran clientes habituales de la Isla de las Orgías.

Por lo que se supo en su primer juicio, la lista de los clientes de Epstein guardada en el Pequeño Libro Negro, que registraba meticulosamente al estilo del siniestro hombre peruano Vladimiro Montesinos a todos los que visitaban su Isla Pedófila, incluye a personajes como Bill Clinton, Donald Trump, George Soros, Henry Kissinger, David Rockefeller, Evelyn de Rothschild, el príncipe Andrés de York, el premio Nobel de la Paz ElieWiesel, el exministro laborista británico Peter Mandelson, el exgobernador de Nuevo México, Bill Richardson, el multimillonario David Koch, el magnate venezolano Gustavo Cisneros, el expresidente de Colombia, Andrés Pastrana, el ex primer ministro laborista del Reino Unido, Tony Blair, el dueño de Victoria'sSecret, Leslie Wexner, el exprimer ministro israelí, Ehud Barak, los periodistas Charlie Ross, George Stephanopoulos, Mike Wallace, KatieCouric y un sinnúmero de artistas incluyendo a MickJagger y Dustin Hoffman (VigilantCitizen, 24 de julio 2019; CubaDebate, 12 de agosto 2019, New York Magazine, The High SocietythatSurrounded Jeffrey Epstein, 22 de julio 2019).

En total, el Pequeño Libro Negro de Epstein incluye entre 1.000 y 2.000 personas que visitaron su isla y existen también grabaciones de su visita y de sus aventuras con las muchachas. Ahora esta agenda ha desaparecido misteriosamente. Ya hace 10 años, el mayordomo de Epstein, Alfredo Rodríguez, trató de vender aquel libro a los medios de comunicación, pero terminó muerto. En una rara entrevista de Jeffrey Epstein con el periodista David Bank en 2003, el financista recalcó que su lema de vida consistía en "nunca estar apegado a las cosas o a las personas", y que "se podía comprar incluso a amigos".

Parece que se equivocó Epstein, porque los supuestos amigos que él compraba lo vendieron también a él para poder respirar tranquilamente. Su Pequeño Libro Negro tal vez esté bien resguardado y posiblemente aparecerá dentro de unos 50 años. No cabe duda de que la Madame de Epstein, de nacionalidad francesa norteamericana Ghislaine Maxwell, quien administraba su negocio, buscaba e instruía a las ambiciosas muchachas que aspiraban a ser ricas o simplemente las engañaba, sabía de este secreto, pues era hija y heredera de Robert Maxwell, el exdueño de uno de los periódicos más leídos en los años 80, el DailyMirror británico.

Se sospechaba que Maxwel fue uno de los más importantes agentes del Mossad (Instituto de Investigación e Inteligencia de Israel), y que este magnate financiero, excelente nadador y buceador "se cayó de su yate al mar y se ahogó". Los autores del libro El Espía del Mossad, Gordon Thomas y Martin Dillon, sospechan que Maxwell fue asesinado por el mismo Mossad al decidir que no lo necesitaban más y para encubrir lo que él había hecho para Israel y el Mossad. Debido a lo acontecido y conociendo bien la suerte de su padre, Ghislaine debe de estar asustada, pues también se sospecha que Jeffrey Epson era agente del Mossad.

Mientras tanto, la lista de las personas muertas misteriosamente relacionadas con el caso del prisionero 765318-054 del Centro Correccional de Manhattan, Jeffrey Epstein, seguirá aumentando. Por de pronto murió el juez federal de la Corte del Distrito de Manhattan, quien supervisaba el caso de Jeffrey Epstein en 2008 relacionado con la violación de la adolescente Virginia Roberts. Este juez permitió que Epstein fuera sentenciado en vez de 30 años a 18 meses de cárcel. En aquel entonces, su abogado, Alexander Acosta, ayudó a Epstein a esconder sus crímenes, pero hace poco Acosta tuvo que renunciar a su cargo como secretario de Trabajo en el Gobierno de Donald Trump.

En una reciente declaración a la revista estadounidense New York Magazine, el guardaespaldas, chofer y entrenador ruso de Epstein, Igor Zinoviev, declaró que "se avecinan grandes problemas" por la reciente divulgación de documentos que involucran a personas poderosas ligadas a los abusos. No obstante, el mismo guardaespaldas debe de estar asustado, pues conoce mucho sobre Epstein y sus amigos. Los abogados de Epstein, Jeffrey Schantz y DarrenIndyke, tuvieron que contratar a un abogado especialista en defensa criminal para su protección. No obstante, nadie sabe a quiénes seleccionará el sistema norteamericano como próximas víctimas del caso de Epstein. La realidad supera a la ficción.

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